20 febrero, 2013

Rette mich /Capítulo 1







CAPITULO 1



A lo mejor tenía que comenzar a ver por mi misma. Quizás tenía que tomarle más importancia a los consejos de mi mejor amigo… darle la razón. En el fondo yo sabía que si seguía como estaba iba a acabar mal. Porque sabía cosas… muchas cosas. Y no las quería aceptar. Me negaba rotundamente a alejarme de él, a creer lo que todo el mundo decía… a creer lo que yo había visto con mis propios ojos. Pero tenía mis razones… eran estúpidas, sin sentido… pero las tenía. En el momento en que lo supe todo, podría haber actuado de una manera diferente, a lo mejor haberme comportado como una persona prepotente… pero a mi ese papel no me salía para nada. Era demasiado buena y eso me perjudicaba. Mis amigas y amigos más cercanos siempre me dijeron las cosas que él hacía, como se burlaba de mí siempre que no estaba con él, la forma en que me trataba… según ellos, me trataba como un objeto de su propiedad.
Antes de eso, nunca lo había visto de esa manera… pero desde hacía unas semanas mis amigos andaban con el rollo ese. Metiéndome cosas en la cabeza. Las cuales, yo estaba segura que no aceptaría. Lo que ellos pensaran y dijeran no tenía porqué ser lo mismo a lo que yo pensara y dijera. Las personas podían tener diferencias, vamos… pero que ellos se fuesen a meter en algo mío, de mi privacidad, ya era cuento diferente. Por muy amigos que fuesen no podían hacer eso… o tal vez sí. Pero no me gustaba para nada…
…Anne —ese susurro me sacó de mis pensamientos. Miré hacia el lado. Kattie –como yo la llamaba cariñosamente- estaba mirándome con expresión interrogante en el rostro desde la fila del lado.
¿Qué? —le pregunté en el mismo tono de voz, para que el profesor no nos escuchara.
Dame la tres del ítem cuatro —di vueltas a las páginas del examen rápidamente, buscando la pregunta.
—gesticulé muy bien con la boca para que ella lo entendiese bien y seguidamente lo anotó en su examen.
Me deslicé en la silla, hasta quedar en una posición cómoda. Había terminado de responder todo en muy poco tiempo y ya me comenzaba a aburrir. Había pensado un buen rato, pero ya no tenía ganas de seguir. Yo era una de las más listas de la clase…
Annie —otro susurro. Proveniente de atrás. Supe que era Bill, sólo él me llamaba Annie, puesto a que éramos mejores amigos… además, él se sentaba detrás de mí. Ambos vivíamos en la misma calle. Él tenía un hermano gemelo, en el curso del lado, llamado Tom. Él también era un buen amigo mío… sentía mucho aprecio por ambos gemelos…
Incliné mi cuerpo hacia atrás para escuchar su pregunta.
La cinco del tres —murmuró. Yo comencé a pasar las páginas nuevamente. El profesor se me quedó mirando…
Dos minutos —habló fuertemente, para que toda la clase escuchara.
—dije girando levemente la cabeza hacia atrás. Bill me sonrió y anotó la respuesta en su examen.
Tenía ganas de salir de clases, por suerte esta era la última clase del día y luego podría ver a mi novio. Seguro él me estaba esperando como siempre, en la puerta de salida. Era un año mayor que yo. Él era perfecto… era todo lo que una chica pudiese desear. Muchas chicas estaban locas por él y yo era la afortunada… pues era su novia. Jamás me había imaginado ser la novia del chico más popular y perfecto de la escuela. Era hermoso, tenía un cuerpo de escándalo, tez mate… cabello castaño claro, casi rubio y siempre lo traía desordenado… sus ojos eran verdes. Una hermosura de chico, su nombre era Dylan. Y hasta su nombre le pegaba muy bien…
Suspiré. No había persona más perfecta que él en el mundo… en el universo.
Pueden entregar sus exámenes —dijo el profesor. Todos gritaron un “no” a coro. Yo fui la primera en levantarme de la silla e ir a dejársela sobre el escritorio. Volví rápidamente a mi asiento y guardé mis lápices en la mochila. Luego, la cogí y me la colgué en el hombro.
Los espero afuera —les dije a Bill y a Kattie. Ambos asintieron y Bill se levantó del asiento, dispuesto a ir a entregar su examen.
Yo salí de la sala. Afuera estaba Tom, apoyado en la pared, con esa expresión despreocupada típica suya y esa mirada de chulillo. Me acerqué a él.
¿Ya terminaron? —preguntó refiriéndose al examen. Asentí con la cabeza —luego me dices las preguntas y eso —me sonrió, yo le devolví la sonrisa y me apoyé en la pared a su lado. ¿Ya pensaste en lo que te dijimos?
Emm… —si que lo había pensado, casi toda la hora del test… pero no había llegado a ninguna conclusión.
Piénsalo mejor, Anne.
No sé si ustedes deban meterse en esto. Es algo entre… —me cortó.
Nosotros te queremos, Anne… No te obligamos a que hagas algo. Sólo te decimos que pienses bien las cosas.
—Pienses bien las cosas —repetí a coro con él.
En ese momento la puerta de la clase se abrió y de allí salió Bill con una sonrisa.
¡Lo aprobaré, estoy seguro! —casi gritó de la alegría, acercándose a nosotros. A él últimamente le estaba yendo mal en la escuela.
¿Seguro? Tom lo miró con incredulidad.
No me hagas dudar, Tom.
Bill, ¿cuándo sale Kattie? —pregunté rápidamente. Con esas cosas tan simples era como se comenzaba una pelea entre los gemelos, que podía terminar en golpes. Ellos se quería y todo eso… pero a veces se dejaban llevar demasiado. Bill se encogió de hombros.
Tiene para un buen rato…
Mentiroso —dijo Kattie saliendo de la sala de clases, con el bolso colgado en el hombro. Bill la miró y se empezó a reír. Entre esos dos había algo, yo estaba segura. Desde hacía tiempo que los observaba, iban a acabar juntos… podría haberlo apostado.
Comenzamos a caminar todos juntos hacia la salida, Bill y Kattie cuchicheaban detrás de mi y Tom. Al parecer era un secreto interesante. Pero a Tom parecía no importarle en nada. Seguro él ya lo sabía, porque Bill era su hermano y se lo habría contado antes. Me sentí excluida. Desde que había empezado a salir con Dylan nuestra relación de amigos había cambiado… pero no tan drásticamente como para separarnos.
Traspasamos la puerta y el sol me dio directo a la cara. Busqué a mi novio con la mirada. Enseguida pude divisarlo, hablando con sus amigos… No lo pensé dos veces y bajé las escaleras casi corriendo, para tirarme a su cuello y abrazarlo por la espalda. Sus amigos soltaron ruidos burlones, pero no me importó.
Tardaste mucho en salir, ¿que hacías? —me preguntó mientras quitaba mis brazos de alrededor de su cuello, botaba un cigarro encendido al piso y se daba la vuelta. Odiaba que él fumara. Soltó el aire y el humo me dio en toda la cara.
Comencé a toser casi instantáneamente y me vi obligada a separarme de él. Odiaba cuando hacía eso. Siempre me tenía que dar con todo el humo en la cara.
¡Dylan! —me quejé. Él se limitó a sonreír de una forma burlona, que no me agradó para nada.
Discúlpame, corazón… fue un accidente —dijo con voz aterciopelada y dulce. Se volvió a acercar a mi, hasta quedar a unos centímetros. Yo no dije nada y fruncí los labios en signo de enojo, pero le sostuve la mirada —no te enojes, Anne —me besó. Se separó de mi después de un par de segundos… —te veo luego. Iré por ti a tu casa… tengo que hacer un trabajo y ya sabes —sus manos fueron a para rápidamente a mi cintura y me acercó a él para volverme a besar.
Vale, luego nos vemos —y otro pequeño beso que nos dimos.
Me separé de él costosamente y busqué con la mirada a los chicos… estaban por cruzar la calle.
Me apresuré en alcanzarlos y luego de chocar con un par de personas, llegué con ellos del otro lado.
¿Y tu novio? —preguntó Tom con voz de desprecio. Él siempre había hablado mal de mi novio… y nunca me había importado. Además, ya estaba acostumbrada a que ellos lo trataran así.
Debe de estar con alguna de sus amiga… os —dijo Kattie. Odiaba que la gente comenzara a tener hipótesis erróneas… “amigaos”. Vale, si, me había dado cuenta de que había querido decir “amigas”.
Se irá a hacer un trabajo…
¡Pff!. Pero si Dylan repite el curso, fijo —bufó Kattie nuevamente.
¿Y tú te crees que va a hacer un trabajo? —esta vez fue Tom —no le creas mucho a tu novio.
Nosotros sabemos por qué te lo decimos. —continuó Kattie. Bill no se había metido en toda la conversación… hasta que abrió la boca:
Ya basta, que es su novio.
¡Pero la hace quedar como una tonta! y encima tú, Bill, est… Bill calló a Tom de un codazo. Este llevó su mano a la zona afectada con cara de haber chupado un limón. Seguro le había dolido al pobre… No comprendí ese gesto de Bill.
¡Nos vemos! —se despidió Kattie. Nos besó a cada uno en la mejilla y luego siguió su camino calle arriba, hacia su casa.
Tom le murmuró algo a Bill muy cerca de su oído, yo no pude oírlo. Pero me sentí incómoda. Seguimos caminando a paso lento. Lo único que quería era llegar a mi casa… ya que los gemelos no hablaban. Se habían quedado mudos cuando Kattie se había ido. Seguro ambos pensaban en sus cosas, o a lo mejor en ese secreto que había entre ellos. Me moría de ganas por saber que era… pero no podía andar metiéndome en todo. Luego ellos me decían que era un secreto y que no podían decirme nada y yo me sentiría peor. Así que era mejor dejar todo como estaba. Si ellos querían contarme, pues bien… y si no, pues… igualmente bien.
¿Estás bien, Annie? —me habló Bill. Me di cuenta de que me había quedado quieta y había dejado de caminar. A lo mejor tenía que dejar de pensar un poco… Tom también me estaba mirando.
¿Eh? No… digo si. Estoy bien, no pasa nada —sonreí y caminé un par de pasos rápidamente para acercarme a ellos.
Hoy estás… extraña. No pareces tú —insistió Bill.
Tengo un poco de sueño, nada más…
Es que casi no hablas —volvió a insistir. Me encogí de hombros Annie…
Es que… no es nada, de verdad Bill —ya me estaba cansando. No tenía que preocuparse tanto por mi… además, no me pasaba nada.
¿De verdad?
Que si… —bufé cansada. Bill fue a decir algo más, pero Tom lo interrumpió.
Ya déjala, Bill. ¿No ves que la haces sentir mal? —rió. Mi mejor amigo puso los ojos en blanco y yo igualmente reí.
Doblamos a la esquina y ya estábamos frente a la casa de los gemelos. Mi casa quedaba en la otra esquina, por lo que me quedaba una calle de camino sola.
Adiós, Anne —me sonrió Tom y se acercó para besarme en la mejilla. Miré a Bill, esperando a que se me acercara para hacer lo mismo.
Dile a mamá que llegaré luego, voy a ir a dejar a Annie —le dijo a Tom. Yo sonreí ampliamente. No me gustaba andar sola, jamás me había gustado. Bill casi todos los días iba a dejarme a casa y siempre que lo hacía, yo lo invitaba a pasar. Algunas veces aceptaba y otras veces yo lo obligaba.
En cuanto Tom entró en su casa, comenzamos a caminar. Miré a Bill y este se miraba los zapatos. Entonces, en un impulso, me lancé sobre él y me colgué a su cuello.
Bill lanzó un grito que resonó por toda la calle y yo comencé a reír fuertemente.
¿¡Que haces!? —gritó intentando soltarse de mi, ya que si no se caía. Me pareció de lo más cómico y decidí no soltarlo ¡Annie, voy a caer! —se quejó. Él se sujetaba los brazos e intentaba quitarme, mientras su cuerpo se iba doblando hacia un lado, a medida que yo hacía más fuerza hacia abajo ¡Annie! —chilló antes de que ambos acabáramos en el suelo. Me golpeé en la cabeza y Bill calló de espaldas sobre mi. Me estaba aplastando. Cogí un poco de aire.
¡Bill, eres un debilucho! —le grité. Éste se echó a reír.
—Al menos he caído sobre algo blandito.
¡Argh! —me quejé —ya quítate, que me aplastas.
—No, no. Ahora tu te quedas allí abajo —rió. Intenté moverme para salir de allí, pero lo único que conseguí fue quedar en una posición aún más incómoda.
¡Bill! No puedo respirar.
Este se levantó rápidamente. Me impresioné, pues no había tenido que insistir más… se sacudió los pantalones con las manos y luego estiró la mano para ayudar a levantarme. Se la cogí y luego hice fuerza. Él también hizo fuerza. Y cuando ya estuve de pie, me di cuenta de que estábamos demasiado cerca.
Algo me impactó, haciéndome quedar muda. No supe que había sido… tampoco pude pensarlo.
Sus ojos. Eran… extrañamente diferentes. Había algo en ellos. Yo era una persona muy observadora… pero nunca lo había visto tan de cerca, no a los ojos… no. Sentí como si con tan sólo mirarlo, supiese todo lo que él pensaba en ese momento, todo lo que él sentía. Me estremecí. De alguna manera sentí miedo. Pero no podía dejar de mirarlo. Sus ojos eran demasiado expresivos. Me pareció algo completamente atractivo.

3 comentarios:

  1. Rette mich??? Recuerdo q empece a leerlo pero solo lei el 1er capitulo...me haces viciosa mujer!!! Bueno...aunque leer es sano.adoro tus fics...hoy me lei todo leb die sekunde...me encanto :3

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  2. Me puedes decir por cual empiezo a leer? es decir el orden.. gracias:)

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