21 febrero, 2013

Rette mich /Capítulo 6






CAPITULO 6

¿Cómo dices? —me preguntó Tom desde se posición, debajo de mi…
Que no pienso jugar a eso… Tengo novio —remarqué la última palabra. Me di cuenta de que los gemelos se dirigían una mirada… como queriéndose decir algo…
Pero si sólo es un juego, Anne —intentó Andreas de convencerme.
Además, será con nuestras reglas. Puedes besar tanto a un chico como a una chica —argumentó Sam. Kattie, que estaba quitándole la botella a Andreas abrió mucho los ojos.
¿Qué, qué cosa? —preguntó ella.
No creo que tu novio se ponga celoso si besas a una chica o a uno de tus amigos… después de todo, sólo son tus amigos... digo, somos tus amigos… “Sólo son mis amigos”, me repetí a mi misma, aunque yo muy bien sabía que una pequeña parte de eso no era cierto… por cierta persona, quizás…
¡Sam! —se quejó Kattie ¡deja de decir esas…. cochinadas!
Yo sólo quiero besar a Tom —se defendió ella encogiéndose de hombros… cada día estaba más segura de que ella estaba mal de la cabeza. Tom bufó —y sé que tú quieres besar a Bill —le dijo a Kattie. Ella pareció enrojecer al instante… cuanto se notaba que le gustaba Bill ¿Se me notaría también a mi? pero que cosas pienso, a mi no me gusta… él es sólo mi amigo.
¿Nadie quiere besarme a mí? Andreas se apuntó el pecho con ambas manos.
No.
No
No.
No —los chicos se negaron. Yo no… pues, igual no lo iba a besar… porque yo no iba a jugar a eso.
¿Tú quieres besarme, Anne?.
No quiero besarte, Andreas.
¡Anne también quiere besar a Bill! —gritó Sam. Estaba segura de que mi madre ya había escuchado todo desde la cocina… dios, que vergüenza… y encima en la casa de los gemelos…
¡Claro que no! —le contesté en el mismo tono.
Ya basta —esta vez fue Bill.
¿Vas a jugar? —me preguntó Tom.
No quiero…
¿Por qué no quieres, Annie? —me preguntó Bill.
¡Bill quiere besar a Anne! —gritó Sam nuevamente.
Cierra la boca de una vez —le espetó Tom.
Estoy con Dylan, ¿lo recuerdas?
Ahmm... pero es entre amigos… además, Dylan no sabrá sobre esto Bill insistió.
¿Y, qué dices? —Andreas me miró con una mirada algo… provocativa.
Y ahora llegaba el momento en el que tenía que pensar que hacer. Podía no aceptar jugar y seguir bien conmigo misma y con mi novio, pues sabía que después la culpabilidad no me dejaría tranquila. Porque aunque quisiera a Dylan lejos de mi, él seguía siendo mi novio… y de cierto modo lo “engañaría” si me besaba con uno de los chicos… esperaba que no fuera con las chicas. Aunque, por ninguno de los chicos yo no sentía nada que no fuese amistad… creo. Y por Dylan, yo sentía amor. Yo en realidad lo amaba… entonces, si lo amaba a él, el juego de la botella sólo se quedaba en un juego y ya está. Y Dylan no se iba a enterar… Bill me lo había dicho, aunque tenía que asegurarme. Pero ¿Y si se enteraba?. Iba a cortar conmigo y yo no lo iba a poder soportar. Dios, estaba hablando como si de verdad fuese a jugar al juego de la botella… y cada vez estaba más convencida. Sólo un juego… sólo una vez y nunca se volvería a repetir. Entonces si jugaba. Luego lo escribía en mi cuadernillo de pensamientos y me quitaba el peso de encima… eso siempre funcionaba.
¿Annie? Bill me sacó de mis pensamientos de reflexión.
Emm… —vale, yo siempre había querido hacer algo por así decirlo “emocionante”, algo sin pensarlo… como esas personas que no se planifican y les sale el día a día espontáneamente. Ellos se ven felices. Creo…
¿Y, vas a jugar? —me preguntó Andreas.
Si, pero no le  digan a Dylan —ok… ya había aceptado, ahora no me podía arrepentir. Sam empezó con sus risas y gritos de nuevo… y Tom parecía cada vez más mosqueado.
Ya, ya. A ver… un circulo Andreas se sentó en el suelo… —vamos, vamos… que les diré las reglas Sam saltó a su lado y Kattie la siguió. Yo me levanté de mala gana del sillón y me fui a sentar del otro lado de Andreas. Los gemelos también se acercaron y Bill se puso a mi lado…finalmente quedamos en el orden siguiente: Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo… y luego Andreas de nuevo. Él iba a ser el que girara la botella primero… —la cosa va a ser así. Este lado de la botella —apuntó al de la tapa —va a puntar a quien le toca besar… primero giraremos la botella para sacar a la primera persona que debe besar, y luego la giramos otra vez para sacar a la pareja ¿entendido? —nos explicó.
Si, eso ya lo sabemos, Andreas… —se quejó Sam ¿podemos empezar a jugar ya?
Sam está impaciente por besar a Tom… —se rió Kattie.
Oye Andreas… ¿y qué pasa si yo no quiero besar a la persona que me tocó? —le pregunté —digo... en el caso de que me tocara a una chica o a ti un chico…
Amm... pues es fácil. Al que no pueda besar a quien le tocó le hacemos un “verdad o reto” —todos aceptamos la condición que nos favorecía.
Ya, comencemos Tom aplaudió un par de veces. Andreas sonrió y con un movimiento de muñeca puso a girar la botella…
Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie… Kattie.
Todos nos burlamos de ella. Kattie bufó y puso una cara de enojo bastante fingida… Luego cogió a botella.
Ahora la giro yo… —hizo los mismo que Andreas y la botella empezó a girar…
Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas… Andreas… vaya pareja.
Todos reímos y Kattie no perdió el tiempo, avanzó un poco hacia adelante y cogió a Andreas de la camiseta para luego juntar sus labios y separarse rápidamente. Nos reímos de ellos… y Andreas enrojeció… Kattie también, pero no tanto como Andreas… Esos dos me daban bastante risa.
Andreas volvió a coger la botella y la hizo girar.
Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam… Sam. Ella no perdió el tiempo y cogió la botella.
Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie… Kattie. Que suerte que se traía esta noche.
Paso.
Paso —dijeron las dos a la vez. Me entró la risa.
Ok, ok… entonces verdad o reto —dijo Tom sonriendo de medio lado.
Yo pregunto —habló Bill sonriendo ¿verdad o reto?
Verdad Kattie
Reto Sam. Entonces algo se me vino a la cabeza.
¡Yo tengo el reto! —los chicos me miraron, prestándome atención. – Sam, hazle un chupetón en el cuello a Tom.
Ese es bueno —rió Andreas.
Mmmm… —dijo Sam mientras se mordía el labio, pero su actuación “sexy” no duró mas que un segundo, ya que luego se echó a reír.
Yo tengo la pregunta para Kattie —ese era Tom ¿te gusta Bill? Kattie enrojeció… si, de nuevo… eso me molestó —algo me decía que sabía lo que ella iba a decir.
¿Tengo que responder con la verdad? —todos asentimos, de eso se trataba el juego —no quiero que se hable más de esto —cogió aire —si.
Miré a Bill… este miró hacia otro lado. Todos comenzaron a molestar a Kattie y a Bill… y luego, se quedaron en silencio mirando el chupetón que Sam le hacía a Tom… yo no lo miré, pues estaba demasiado ocupada intentado disimular que nada había pasado. Dolía. Pero luego… pensaría en eso…
Llegó la hora de girar la botella. Kattie lo hizo esta vez. Sólo miré su mano, pues no me daba mirarla a la cara.
Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom… Tom. Vaya… Tom no dijo nada, simplemente la giró mientras sonreía.
Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo, Andreas, Sam, Kattie, Tom, Bill, yo… yo.
YO.
Dios… No. Y encima con Tom… Que mal. Él no… vamos, era mi amigo y todo, pero… a lo mejor si hubiese sido…
… Pero no había sido él, había sido Tom y ya. No se podía cambiar… Ahora tenía que besarlo. Sólo era un beso, sólo eso… nada más. No era tan importante, ¿o si? no, no… claro que no.
“Vamos, Anne… No es nada” me dije a mi misma para auto convencerme.
Los chicos se comenzaron a burlar. Vamos, lo típico… Miré a Tom, este sonreía de medio lado como diciendo “no hay remedio”
¡Uy, a ver que dice Bill ahora! —gritó Sam nuevamente. En todo lo que llevábamos del juego este fue el grito que mas odié. Me dieron ganas de coger la botella y estampársela en la cara… si seguía así, yo lo haría. Me di cuenta de que Kattie le daba con el codo a Sam y esta se agachaba un poco y llevaba una de sus manos a la zona golpeada.
Tom se adelantó un poco al centro del circulo y luego yo lo hice, un poco atontada… Definitivamente hubiese sido mejor no haber jugado. No es que no quiera besarme con Tom, bueno, en realidad no quiero… pero no es que me de asco ni nada parecido pues él es mi amigo y hemos compartido chicles, chupetes, helados… de todo. Es que… Tan sólo el hecho de que cierta persona estuviera allí, hacía que me pusiera más nerviosa de lo que debería estar. Incluso, el tiempo se me había empezado a pasar lentísimo… y había empezado a temblar. Pero sólo un poco.
Afirmé las dos manos en el suelo, echando mi cuerpo hacia adelante. Tom hizo lo mismo, pero sólo con una de sus manos, ya que la otra fue a parar a mi hombro. Nos acercamos lentamente mientras Sam reía, y Andreas y Kattie intentaban hacerla callar. Miré por el rabillo del ojo hacia el lado izquierdo, Bill estaba allí. Mirando directamente lo que sería nuestro beso… Pero cuando mi mirada chocó con la suya, él bajó un poco el rostro y miró a otra parte. Me dolió. Entonces, los labios de Tom con los míos se juntaron. Me agradó su contacto… eran suaves y tibios… y aunque sólo hubiera sido un roce, debo decir que había valido la pena… pues nunca había besado a Tom. Nos volvimos a separa y yo en ese momento miré con ambos ojos la punta de mi nariz, haciendo una rara mueca. Tom soltó mi hombro al instante y se echó hacia atrás.
¡Eres estúpida, Anne! —y una vez recuperado del susto se echó a reír. Yo también me eché a reír mientras los chicos miraban curiosos por saber que había pasado… Yo no se lo iba a decir.
Entre risas miré a Bill… Era el único que no tenía cara de no entender. Miraba hacia al frente, pero con los ojos clavados en el suelo. Estaba como… ido. Quizás estaba pensando… o que se yo.
Dejé de reír y me limpié las lágrimas que me habían salido. Ya me había empezado a doler todo el abdomen y no quería seguir riendo. Se me habían quitado todas las ganas.
Yo, yo… me voy al baño Tom se levantó rápidamente y salió corriendo de la habitación. Esta vez si que todos rieron… Yo incluida. Al parecer, la siguiente en ir al baño iba a tener que ser yo.
Definitivamente, Bill era el único que no se divertía. Había que arreglarlo.
¿Qué pasa, Bill? —le pregunté reprimiendo la risa y acercándome a su lado. Ya que Tom había dejado el espacio libre. Este pareció salir de sus pensamientos.
¿Eh? Nada.
¿Estás seguro?, estás extraño… —me miró.
No pasa nada, de verdad. Es sólo que… tengo sueño.
Ahmm… Bill no estaba de muy buen humor, eso era seguro. Volví a mi lugar. El juego me comenzaba a gustar, pero quizás era mejor ver una película —chicos, ya me aburrí. Andreas, tu juego es una mierda —le dije. Andreas entrecerró los ojos y me miró enojado ¿y si ahora vemos una película?
Vale —dijo Sam —pero que sea una de terror.
No el puto Madagascar que dice Tom —la siguió Kattie.
Es un miedoso.
Yo quería seguir con mi juego… —se quejó Andreas.
Ya es aburrido, Andreas.
Pff.
Ustedes aburren, ¿los sabían? —entró Bill en la conversación. Su tono de voz no había sido muy… amable. No había sido el adecuado. Todas las miradas se posaron en él. Parecía mosqueado ¿qué miran? —espetó.
Bill está enojado —susurró Sam, pero todos pudimos oírla.
Nada.
Nada.
Nada —contestamos el resto. Las chicas se levantaron y avanzaron hacia la pila de DVD’s que había esparcidos en el suelo, al lado de la TV. Andreas nos dedicó una mirada a Bill y a mi intermitentemente y se fue tras ellas.
Genial. Privacidad. Miré a Bill. Su ceño estaba fruncido y se mordía el labio inferior. No pude evitar pensar en que se veía hermoso… pero ahuyenté rápidamente esos pensamientos de mi cabeza y decidí que era mejor hablar las cosas… o algo, por lo menos.
Oye, Bill… —lo llamé. Estaba segura de que me había escuchado, pero no me contestó, ni siquiera me dirigió una mirada ¿Y ahora qué le pasaba? ¿Bill? —volví a insistir. Pero como toda respuesta él se levantó y salió del salón. Seguí con la mirada sus pasos hasta ver como se perdía por la puerta y se iba directo a las escaleras. No me sentí bien, no se siente bien que tu mejor amigo te ignore... y él me había ignorado. A lo mejor ya no volvía a aparecer por aquí. Me había dejado hablando sola. No me iba a enojar… no. No podía enojarme con él.
Me levanté yo también de donde estaba sentada, no tenía nada que hacer allí yo sola… no me podía poner a jugar a la botella conmigo misma.
Me dirigí hacia los chicos que se peleaban por cual película ver. Me agaché y cogí la primera película que vi… luego me volví a levantar.
Esta. Y que no se discuta más —les mostré el DVD que sostenía en mi mano.
¡Es justo la que quería! —gritó Sam. Tuve ganas de cambiar la película sólo para que ella no le agradara, pero luego se la dí.
Ponla en el reproductor —le dije y luego me dirigí al sillón grande. Intenté no escuchar las protestas de los otros dos infantiles que pedían sus películas favoritas y me senté. Luego de un par de minutos ya todos nos habíamos acomodado en los sillones. Andreas estaba en uno de los pequeños al igual que Sam… eran dos los sillones pequeños, claro… Yo y Kattie nos habíamos acomodado en el grande.
La película estaba recién comenzando… y no había señal de los gemelos. Eso me hacía sentir extraña, pues esta era su casa y era extraño estar nosotros recostados en los sillones y viendo películas como si nada.
Hasta que, cinco minutos después, los gemelos llegaron. Tom con una sonrisa y Bill con una cara.... am... no estaba de muy buen humor, seguro.
Van a tener que retroceder la película… —habló Tom divertido.
Me dieron ganas de que Bill se sentara conmigo.
Pero no fue así. Bill se sentó de otro lado del sillón, al lado de Kattie. Tensé la mandíbula… y me dio mucha rabia. Bill no tenía por qué estar con Kattie. Mucho menos sabiendo que a ella le gustaba. Él se debería estar sentado conmigo, me tendría que haber abrazado durante la película y todo eso. Éramos mejores amigos. Se suponía que él tenía que estar conmigo y no con ella. Las cosas no iban así… no. Kattie me caía bien, era una excelente amiga… pero ahora, que ella se fuese a meter con mi Bill ya era otra cosa diferente. Dios... “mi” Bill. se supone que es sólo Bill. Me sentí tan rabiosa que dejé de respirar por unos segundos. Segundos en los cuales Tom se sentó a mi lado y yo no me di cuenta.
Apreté los puños y expulsé todo el aire retenido en mis pulmones.
Tranquila, Anne —sentí un murmuro cerca de mi oído. Pegué un salto y miré hacia el lado. Tom…
Estoy tranquila… —le dije en el mismo tono.
Ah, no lo pareces…
Es que la película... Es eso —apoyé mi cabeza en su hombro.
Anne, no soy Bill —murmuró. Sólo pude escuchar yo… me hubiese dado vergüenza si todos hubiesen escuchado.
Lo sé. Pero tú igual puedes abrazarme…
Entonces, Tom me cogió de los hombros y me hizo bajar hasta quedar con la cabeza apoyada en sus piernas. Yo pasé mis pies sobre el borde del sillón, dejándolos colgando y giré la cabeza hasta la TV.
Ya llevando más de la mitad de la película, yo estaba que me moría de sueño… ya me había aburrido. Tom jugaba con mechones de mi cabello, haciendo trenzas… o mas bien, enredándolo más de lo que estaba. Luego me iba a doler cuando me pasara el cepillo… pero había que dejar que el chico se entretuviera en algo.
Bostecé y una lágrima salió de uno de mis ojos. Me la limpié y de paso aproveché de restregármelos un poco. Eché mi cabeza hacia atrás para ver que hacía Bill. No le había dirigido una mirada durante toda la película y eso en parte me desesperaba porque no sabía que estaban haciendo esos dos. Era mejor tener a Bill conmigo.
Me di cuenta de que estaban abrazados. Bill miraba la película y Kattie tenía la cabeza incrustada en su cuello. Parecía tener miedo, aunque se aprovechaba de la situación, eso era seguro. Yo quería estar con Bill. Tom también era una buena compañía… pero yo no me enojaba cuando él estaba con alguna de las chicas… ni siquiera con Sam. En cambio, con Bill… pues él ya pasaba a ser parte de mi propiedad, prácticamente. Porque él en todas las películas se sentaba conmigo y en todas me abrazaba. Él era conmigo y yo era con él. De otra forma las cosas no funcionaban. Pero Kattie… bueno, a Kattie le gustaba Bill. Quizás yo estaba siendo una mala amiga. Quizás tenía que dejar a Bill un poco más libre. Aunque no me gustaba esa idea.
De pronto, los ojos de Bill se fijaron en mi. No apartó la vista… Le sonreí. Pero él no me contestó la sonrisa. Eso me hizo sentir una completa idiota. Él estaba completamente serio y me pareció… extraño.
A la hora de dormir le preguntaría que era lo que le pasaba, porque no me gustaba para nada.
Y con respecto a eso… tenía ganas de que llegara la hora de dormir, para acostarme con Bill, en su cama... como siempre. Y abrazarlo… como siempre. Y que no estuviera con Kattie. Que se tenían que separar de una vez, porque si no iba a terminar hipertensa. Pff. Me vi obligada a desviar la vista… ya no podía aguantar la mirada de Bill.
Tom seguía con mi cabello.
Comencé a mover mi pie, estaba nerviosa… o más bien ansiosa. Quería que la película se terminara y que esos dos se separaran de una buena vez.
Estúpida Kattie.
Estúpido enojón.
Estúpida película.
Estúpida cosa que sentía en el estómago.
Estúpido tiempo.
Estúpidos pensamientos.
Estúpido día.
Estúpido Bill que no dejaba de mirarme… podía sentir su mirada clavada en mi.
Y la lista podía seguir…

La película terminó y comenzaron a pasar las letras del final, con una música escalofriante… que a decir verdad a mi no me daba nada de miedo. Estaba ocupada en otra cosa: Mirar a Kattie y a Bill… que a penas comenzaban a separase.
Yo ya me había levantado de encima de Tom y estaba de pie frente a ellos fingiendo que me estiraba con los brazos en el aire.
Bill miró a Kattie y esta también lo miró. Ambos se miraban directamente a los ojos.
Dolió.
Bill cogió a Kattie por los hombros y la separo de él suavemente. Luego le sonrió y Kattie bajó la mirada avergonzada.
Auch.
Las mejillas de mi amiga se ruborizaron un poco y Bill le dio con su dedo un toquecito en la barbilla para que ella levantara la cabeza. Comenzó a acercarse a ella peligrosamente…
Dejé de respirar y bajé los brazos de golpe. Dolía… cada vez dolía más.
Pero no pasó lo que yo creí que pasaría. La boca de Bill se acercó a su oído y le dijo algo que yo no logré escuchar. Podría haber dado lo que fuera por saber lo que él había dicho. Luego Kattie enrojeció y Bill sonrió mientras se separaba de ella lentamente. La mano de mi mejor amigo se deslizó desde el hombro la chica hasta su cuello y uno de sus dedos acarició su mejilla… Su roce me quemaba. Mi pecho dolía… Tenían que separarse.
De pronto, una mano se posó en mi hombro. Pegué un salto del susto y miré hacia el lado.
Tom me estaba sonriendo de medio lado… Él parecía saber más que yo sobre esta situación.
No me había dado cuenta de que me había quedado embobada mirándolos… que tonta.
Cogí aire porque ya me comenzaba a ahogar.
¿Tienes hambre? —me dijo Tom. Seguro se había dado cuenta de mi cara y había querido cambiar de tema. Él si que era un buen amigo… negué con la cabeza, pero rápidamente contesté lo contrario.
Si.
¿Vamos a buscar algo a la cocina? —asentí.
No, no. No comeremos nada… yo tengo sueño —dijo Sam entre un bostezo mientras pasaba por delante de mí y de Bill y Kattie. Sam estiró uno de sus brazos y le dio a Kattie en toda la cara. Me entraron ganas de reír.
¡Mi ojo! —chilló Kattie llevando sus manos a su ojo derecho.
Ou, lo siento —se disculpó Sam. Miré como Bill asesinaba con la mirada a Sam y luego tomaba la mano de Kattie y se la quitaba del ojo para seguidamente mirarlo muy cerca de su rostro. Dolía… dolía y no dejaba de doler.
¿Y… vamos a buscar algo? —insistió Tom.
Vamos —comencé a caminar hacia la cocina con la mirada clavada en Bill, Kattie y el ojo de esta que estaba acaparando la atención de Bill. Hasta que de pronto, Bill me miró. Pero tan rápido como me había mirado, apartó la vista… suspiré.
Tom y yo entramos a la cocina… me apoyé en uno de los muebles y Tom comenzó a buscar entre algunos cajones.
Sé que estás mal por cierta persona...
No sé de que hablas —dije intentando no delatarme con mi voz ¿Y él como lo sabía?, ¿tanto se me notaba?
Si sabes, Anne. No te hagas la tonta —se calló durante unos segundos —"Cierta persona” se enojó porque nos besamos —entonces había sido por eso. Que tonta… debí habérmelo imaginado.
¿Y yo como iba a saber que “cierta persona” se enojaría?
Porque es de suponer que “cierta persona”… —se calló de repente, dejando la oración a la mitad —a ti no te gusta que “cierta persona” te ignore —afirmó.
Pues no. No me gusta que “cierta persona” esté con ella —dije refiriéndome a Kattie. Tom sacó de uno de los cajones unas cabritas listas para preparar en el microondas.
A “cierta persona” tampoco le gusta que tú esté con Dylan.
A ti tampoco te gusta que yo esté con Dylan Tom metió la bolsita en el microondas, le puso el tiempo y luego cerró la puertecilla.
Pero “cierta persona” daría lo que fuera para que se separaran, ¿sabes? —caminó para salir de la cocina yo caminé tras él.
No le vayas a decir nada de esto a “cierta persona”… —le dije antes de volver a entrar al salón. Aunque hubiese preferido no haberlo hecho. No me gustó lo que vi…
Kattie y Bill no podían haber estado más juntos que eso. Ella estaba sentada en sus piernas y pasaba los brazos por alrededor de su cuello. Los brazos de Bill estaban en la cintura de Kattie y la apretaba contra él. Sus rostros estaban muy juntos… aunque el de ella un poco más arriba. Bill tenía su cara prácticamente en su cuello… y supe, por le movimiento de sus labios que le estaba diciendo algo. O más bien susurrando algo ¿Acaso ya se habían echo novios? ¿Así de rápido?... Esperé que no fuera así.
Sentí un pinchazo en el pecho y los ojos me comenzaron a picar… pero lo ignoré. Si le prestaba atención a esos síntomas iba a llorar.
Tom tiró un poco de mi, haciéndome caminar. Lo seguí medio atontada, con la vista clavada en la pareja y no pude hacer cosa peor que la que hice: Me senté a su lado. Bill me miró molesto, queriéndome echar… supongo.

















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