Capítulo VEINTE
-Hola, Bill.-Vi como sonreír y se ponía de
puntillas para besarlo en la mejilla apoyando una de sus manos en su pecho.
Observé a Bill que le correspondió el saludo.
-Hola.-él también sonrió y enseguida su mano
soltó la mía y cruzó los brazos sobre su pecho.
-¿Cómo estás? ¡Hace mucho que no te veo!-era
la chica pálida. Tenía el típico aspecto de una chica gótica. No era nada fea.
Bill le fue a contestar pero ella se dio cuenta de mi presencia y se acercó
para saludarme. También olía bien.-Yo te he visto antes… eres… Jenny ¿verdad?
La hermana de Niki.-Me apuntó con el dedo índice, sonriendo. Seguro se pensaba
que había adivinado.
-Jenna.-la corregí.
-Estuvo cerca.-alzó ambas cejas. Sentí su
mirada analítica sobre mí y miré a Bill. Quien no me estaba mirando… la estaba
mirando a ella. Y como para no mirarla. Llevaba ropa muy ajustada y una falda
muy pequeña con unas medias de red negras y unos tacones con brillos y tachas.
Con el frío que hacía y esas pintas…- ¿Y bien, Bill? ¿Qué cuentas? Debemos
ponernos al día porque llevo mucho sin saber de ti.
-Y yo de ti.-me metí las manos en los
bolsillos y aparté la mirada. Me sentía incómoda.
-Si… deberíamos juntarnos unos de estos días
para… hablar. Ya sabes.
-Es una buena idea.
-Si… lo malo es que ya no tengo tu número
porque…-Rió.-Bueno, sabes por qué.
-¿Quieres?-Alcé la mirada. Después de que
Bill le hubiese pasado su número, ella lo había llamado para comprobar que
estaba bien guardado. Y ahora le ofrecía un cigarro. Como era de esperar Bill
lo aceptó sin necesidad de insistencia por parte de la chica. Por cierto, aún
no sabía su nombre. Y tampoco es que me importara tanto. Bueno, si me importaba
de cierto modo porque se trataba también de Bill pero…
¡¿Y si ella era su ex novia?!
-Gracias.
-No es nada.-Le acercó el encendedor y luego
encendió el suyo.-Oh, qué mal, no te ofrecí Jenny. Pero supongo que no fumas,
no tienes cara de fumadora y… aunque lo hicieras ya se me acabaron.-Se encogió
de hombros y guardó el encendedor en su bolsillo.
-No pasa nada.-Contesté algo cortada. Me
había llamado Jenny de nuevo. Miré a Bill intentando captar su mirada para
decirle de alguna manera que no quería seguir aquí. Pero él no estaba pendiente
de mí. Si… seguro esta era la ex novia.
Me rasqué el brazo debido nervios y tragué
saliva costosamente.
-Y así como para planificarme un algo… hum…
¿Qué día puedes estar libre?
-No lo sé… ¿el sábado?
-Sí, el sábado está bien. Te llamo… o me
llamas, como quieras.
-Ok.-Se besaron en la mejilla. La chica me
hizo una seña con la mano y siguió caminando detrás de nosotros. La observé. Y
luego miré a Bill que lanzaba el cigarro al suelo y le daba un pisotón que
seguramente no era para apagarlo solamente.
Entrecerré los ojos. Y entonces me miró.
Dios… moría de ganas por preguntar. Enseguida me rodeó la espalda con uno de
sus brazos y comenzó a caminar llevándome con él.
-¿Quién es?-Pregunté, no pude aguantarme.
-Es… Lucy.-Oh.-Solía ser más agradable. No sé
porqué te llamó Jenny, ella sabe tu nombre.-¿Cómo podía ella saber mi nombre?
¡Si yo nunca antes la había visto en mi vida!
-¿Ah… sí?
-Sí. Pero no hablemos de Lucy, no me agrada
mucho.-¡Y a mí tampoco! Aún así no quería dejar de hablar sobre ella porque
quería saber si era la ex novia de Bill.
-¿Y… de donde la conoces?-Me animé a
preguntar aunque él no quisiera seguir con la conversación.
-Vivimos cerca y tenemos los mismos
amigos.-Se encogió de hombros.
-¿Por qué no te agrada?-Suspiró.
-Porque Lucy es de ese tipo de persona que…
-¡Bill!-Un grito llamó nuestra atención,
cortando a Bill. Miré en la dirección en que provenía y enseguida deseé no
haberlo hecho. Vaya día… eran Andreas y Nina.
-¡Hola!-Los saludó Bill moviendo la mano. La
parejita cruzó la calle y se acercó a nosotros.
No voy a decir que me gustó que lo hicieran…
pero bueno, tampoco era como para comenzar a pelear. Decidí cerrar la boca y
esperar a que se fueran. Pero al parecer Andreas tenía cosas que hablar con
Bill. Pues comenzó a mencionar un trabajo de ciencias para mañana que él tenía
a medio hacer y que Bill tenía que completar en su casa para poder cumplir
mañana con eso. No le presté mucha atención, en realidad. Estaba más preocupada
de apartar la mirada de Nina. Ella no me quitaba los ojos de encima y eso me
ponía más que nerviosa. ¡Era terrible! Yo no quería arreglarme con ella, no
quería que fuésemos amigas, no quería hablarle y no quería mirarla. Por lo que
está de más decir que tampoco quería que ella me mirase a mí. Era un asco. ¿Por
qué mejor no se llevaba a su novio a otro lugar?
Ugh, este no era un buen día para mi,
definitivamente.
Suspiré. Demasiado fuerte para mi gusto.
Aparté la mirada de los ojos de Nina por enésima vez y apreté la mano de Bill
para conseguir que me prestara atención. Él simplemente me devolvió el apretón
y minutos después se estaban despidiendo. Andreas también me dijo adiós, pero
no le contesté.
Seguimos caminando hasta el local de comida
más cercano. Pedimos café y donas. Delicioso.
-¿Me das un poco?-Le pregunté. Su dona era de
manjar y la mía de chocolate.
-Ya tienes la tuya.-Señaló, dándole un
mordisco.
-Pero… um… si me das un poco yo también te
daré un pedacito. Podríamos intercambiar.-Bill se encogió de hombros.
-No me gustan las de chocolate.-Suspiró.-pero
si quieres un poco…
Tomé un pedacito y me lo llevé a la boca. Estaba
riquísimo. Después tomé un sorbo de café. Miré a Bill un momento, este
observaba hacia la ventana. Seguro estaba pensando. De pronto lo recordé.
-Bill…-Lo llamé.-No me dijiste porqué odias a
Lucy.
Al instante me miró y se pasó la servilleta
por los labios.
-Es algo…
normal, simplemente no me agrada y ya. Me refiero a que… éramos muy
cercanos antes pero luego…-Hizo un gesto con la mano restándole importancia. No
continuó hablándome y volvió a lo suyo. Supuse que no quería informarme del
tema. Igual… no importaba tanto. Es solo una chica. Y yo estoy con Bill ahora.
No hay nada de qué preocuparse. No. Tampoco creo que ella sea su ex. Tendría
que ser una coincidencia enorme.
-¡Má, ya llegué!-Cerré la puerta de casa.
Enseguida Alison bajó las escaleras corriendo para saludarme.
-¡Jenna, por fin llegas! ¿Dónde estabas?
¡Necesito que me ayudes con mi dibujo de artes!-Me agaché para besarla en la
cabeza.
-Salí un rato. Y no te preocupes, vamos a
terminar tu trabajo de artes muy rápido, no pasa nada. ¿Dónde está mamá?
-Hablando por teléfono en su habitación.
Le dije que fuera a buscar el dibujo y me fui
a la habitación de mamá. Acababa de colgar.
-Pensé que no llegarías nunca.-Se llevó una
mano a la cabeza.- Tenemos que hacer las maletas para irnos a ver a tu abuela y
tienes que ayudar a Alison porque mañana no tendremos tiempo.-Lo había olvidado.
¡Había olvidado decírselo a Bill!
-¿Mañana?
-Nos vamos mañana en cuanto llegues de la
escuela. ¿Recuerdas?-Asentí.
-Sí. Es por el fin de semana ¿verdad?-mamá
asintió.-está bien…-resoplé.-Voy a ayudar a Alison con su dibujos y después la
ayudaré con el bolso.
-Genial, me parece perfecto.-Me acarició la
cabeza suavemente con la mano.-La pobre lleva quejándose toda la tarde porque
no aparecías.-Reí.
-No entiendo porqué quiere que yo haga sus
dibujos…
-Eres su hermana mayor, su modelo a seguir. Eres
muy importante para Alison.-Asentí. Mamá siempre me lo decía.
Me pregunté si Niki también sería un modelo a
seguir para mi hermanita.
Me dirigí hacia la puerta. Pero antes de
salir me volteé y le sonreí a mamá. Ella me devolvió la sonrisa.
-¿Puedo hacerte una pregunta?-Retuve el aire
en mis pulmones cuando mamá me miró extrañada. Vamos, esto nunca pasaba. Yo no
le preguntaba si podía hacerle una pregunta. Simplemente la hacía y ya.
Pero es que… este era un tema un tanto… no lo
sé. Extraño. Nunca le había preguntado algo así.
-Claro, amor.
-¿Tú… crees que yo…?-Tragué saliva.-¿Tal vez
estoy un poco… gorda?-Sentí como el color se me subía a las mejillas ante la
mirada divertida de mamá. Me mordí el labio inferior.
-Estás loca, Jenna.-Rió.-eres incluso más
delgada que Niki, no tienes nada de qué quejarte.
-Me veo más delgada porque soy más alta.-Entrecerré
los ojos.
-¿Por qué piensas que estás gorda?
-No lo pienso.-me apresuré en negar.–Sólo quería
preguntar…-Suspiré.-¿Estás segura de que estoy bien?
-Soy tu madre, no voy a mentirte.
-Precisamente por eso. Encuentras que soy
linda sólo porque soy tu hija.-Me quejé.
-Jenna, cariño, parece que está afectándote salir
con ese tal Bill Kaulitz.-Comentó graciosa.
-¡No!-Reí.-a todo esto… no me contaste lo que pasó con Simone.-Volví a acercarme a
ella, con intenciones de que me contara un poco más sobre como ella y papá se
habían conocido.
-Dios, no hay tiempo ahora, Jenna. Si quieres
mañana en el viaje podemos hablar de eso. Tendremos mucho tiempo para aburrirnos.
-De acuerdo…-resoplé.
-¡Jenna, mi dibujo y yo te estamos
esperando!-esa era Alison gritando a todo pulmón.
-¡Ya voy!
-Es mejor que te apresures.-Me dijo mamá.-Yo
trataré de contactarme con tu hermana.
Para cuando me fui a dormir ya tenía todo
listo. Había guardado ropa y todo lo necesario para el fin de semana, había arreglado
mi bolso para la escuela, ayudado a mi hermanita con su dibujo y hablado un
rato con Niki. Pacíficamente. Fue muy extraño porque solíamos pelear cuando
estábamos en casa.
El viernes busqué a Bill en cuanto llegué a
la escuela. Como aún no había llegado lo esperé en la puerta de su salón y le
conté que me iría a Múnich por el fin de semana. Así que quedamos en pasar
todos los recreos juntos para aprovechar el tiempo. Como no nos veríamos durante
todo el fin de semana queríamos estar juntos hoy. Lo pasamos muy bien.
Me alegró un poco el hecho de haber
averiguado quienes habían sido las chicas que ayer habían hablado mal de mí
cuando estaba en el baño. Ocurrió que, como la vez anterior, había ido al baño
y ellas estaban allí. Y como recordaba sus tonos de voz y sus nombres pude
darme cuenta fácilmente que eran las niñas feas que estaban del otro extremo de
los lavabos llenándose los labios de brillo y las mejillas de colorete. Seguro
estaban celosas de que yo salía con el chico más guapo de la escuela. Si. Eran unas
envidiosas. Y yo simplemente me había limitado a mirarlas un momento y
memorizarme sus caras para tenerlas identificadas. No iba a retarlas o pelearme
con ellas porque no parecían… precisamente, una amenaza. Y eso me gustó.

Yo no me trague ese cuento de Bill sobre la tal Lucy algo no anda bien, porque dice que no le agrada si va a verse con ella el sábado ¿? bueno espero el próximo que estés muy bien :)
ResponderEliminarLa cosa se pone calenchu. Okno.¡Queremos másss! me encantaaaa :B
ResponderEliminar:o chan chan, quiero sabes quien es ella ¬¬, al fin me estoi enterando mejor de la fick... sube capiii...Saludoos =)
ResponderEliminarPor que no subees?? Muero.
ResponderEliminarKari, soy la cata:3 kfsdf no hemos hablado, te extraño harto :c leo, leo y me gusta y me siento confundida y quiero saber más jiji te quiero mucho, no me olvides,ah (L).
ResponderEliminarVamooooooooooooos >< sube capitulo :(
ResponderEliminarYa quiero leer jajaja llevo mucho tiempo revisando pero nada!Saludos y espero vuelvas pronto ^^
vas a volver? me he leído todos tus fics, porfavor no lo dejes ): escribes muy bien !!
ResponderEliminarDebes continuarla muero de la angustia XD
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