02 marzo, 2012

Capítulo 7 /Der letzte tag









Capítulo SIETE

Abrí los ojos de golpe. Había soñado con Matt y Ben… besándose. Básicamente había sido lo mismo que había ocurrido en el parque con la diferencia de que esta vez yo estaba observando por el agujero de una cerradura hacia el interior de un… ¿baño?
Tardé un poco en procesar todo. Me costó asumir que lo que había pasado anoche era real y no parte de mis estúpidos sueños. Suspiré. Lulu ya no estaba aquí. Miré la hora en el reloj que había en mi mesita de noche. Las dos. Genial, me había perdido el desayuno y mamá no me había despertado. Bostecé. Tenía sueño aún, pero no quería dormir… ya había desperdiciado la mitad del día y aún tenía que repasar algunas cosas para la escuela. Dios… el chico ese de la tv, Bill, tal vez  tenía razón: yo era la hermana aburrida de Niki. Aburrida. Tampoco es que me importara tanto… digo, él no me conocía. Aunque si me conociera se daría cuenta de que había acertado con lo que había dicho. Y Nina debe ser igual de aburrida que yo porque es la única amiga que me ha durado tanto tiempo y no se ha alejado de mí. Que horrible día había sido el de ayer. ¿Cómo era posible que Matt y Ben…? De no haberlo visto no lo habría creído. Ahora todo tenía más sentido… en este momento recordaba esas cosas inentendibles para nosotras que ellos comentaban con esas miraditas cómplices… aunque eso no decía nada tampoco… según yo los amigos también hacían eso… aunque ahora, sabiendo lo que había pasado era mucho más difícil no relacionarlo todo con su homosexualidad.
Se me pasó por la cabeza que tal vez lo habían hecho sólo porque estaban ebrios. Pero descarté la idea rápidamente. Había visto a otros chicos en ese estado y ninguno se había comportado de esa manera. Lanzándose a las chicas sí, pero a sus amigos… eso ya era algo diferente. Y era tan… tan… extraño. Ya ni siquiera me dolía, había despertado mejor, ahora sólo era una sensación de ridiculez la que me llenaba el cuerpo. Había pasado mucho, mucho, mucho tiempo planeando e intentando conquistar a alguien que se besaba con su mejor amigo y obviamente no le gustaban las chicas. ¿Cómo es que no me había dado cuenta antes? ¡Incluso Tom lo sabía!
Qué decepcionada estaba. Y celosa… celosa de que Ben tuviese lo que yo quería. Aunque era más fácil así. Yo estaría mucho peor si hubiese visto a Matt en esa misma escena con otra chica. Probablemente no lo habría soportado.
Me levanté y comencé a buscar mi ropa. Después de vestirme llamaría a Nina para preguntarle cómo se encontraba… o quizás podría pasarme por su casa para subirle el ánimo.
Bajé las escales sintiendo como el olor a comida entraba en mi nariz. Hum… delicioso. Al instante me sonaron las tripas. Que hambre.
Como era de esperar, mamá estaba en la cocina. De Alison y Lulu no había señales. Saludé a mamá y la apresuré durante los siguientes quince minutos para que terminara el almuerzo. Después de comer llamé a Nina. Hablamos y hablamos hasta hartarnos o más bien hasta que mamá me regañó. Así que quedamos en que iría a su casa un rato. Así aprovechaba de buscar a Alison que había ido a jugar con Alice.
De camino Matt me llamó. Y bueno… me explicó que no me lo había dicho antes porque se suponía que era un secreto entre ellos, pero ya había jodido todo y ahora planeaban decírselo al mundo y dejar las apariencias y blablablá y que lo disculpara por la escena y que, a demás, quería que siguiéramos siendo amigos porque me estimaba mucho y me valoraba como persona porque sabía que yo era comprensiva y buena amiga y en fin… cosas que no me convencieron del todo. A mi parecer, ellos sabían que nosotras estábamos locas por ellos y nos dejaron pensar que algo podría pasar, ilusionarnos… sin advertirnos. Si Matt me valorara tanto como dice me habría comentado el tema antes. Después de todo éramos “amigos”. Pero pff… no quiero pelear con él. Todo seguirá como si nada hubiese pasado… al final de cuentas lo pasábamos bien saliendo los cuatro. Como amigos. Y yo ya me había resignado a que Matt sólo sería mi amigo gay. Cosa que me emocionaba bastante porque nunca antes había tenido un amigo gay.
Uy, vale, si, miento. No me emociona ni un poquito. Esto es muy reciente y aún duele mucho.




Cerré mi cuaderno, tomé mi mochila, la abrí, lancé mi lapicera y el cuaderno adentro, tomé mi trabajo, cerré la mochila y luego de despedirme de las chicas salí corriendo de la sala. Ya era hora de salida y quería irme con Nina… así que mejor me apresuraba en ir a entregarle el trabajo a la señora Jäger… Se me había olvidado ir durante el día y ahora tenía que correr…
Tuve suerte. La señora Jäger aún no se había ido. Aunque no me quedó más remedio que esperarla más de lo planeado y resignarme a perder el autobús, ya que estaba ocupada en otras cosas y no podía atenderme en este momento.
Media hora después salí de la escuela. ¡Pff!, todo el mundo se había ido ya, incluso Nina. Pero ya me había dicho que si me demoraba se iría porque tenía que ir al dentista.
Me mordí el labio inferior, pensando. Tampoco es que tuviera mucho que pensar, no me quedaba dinero así que no me tenía más remedio que caminar. Tampoco era taaan lejos… y viendo el lado positivo, podría ejercitarme. Si… me encanta ejercitarme. Nótese la ironía.
Pero antes de que comenzara a caminar me volteé hacia atrás, fue un impulso repentino. Andreas salía de la escuela acompañado por el chico de cabello negro, digo, ese tal Bill. Me pregunté si debería hablarle. Me balanceé sobre mis talones, dudando. Podía rechazarme, y eso me haría sentir muy humillada… esa era la parte mala… la parte buena era que si me insultaba o simplemente no se dignaba a contestarme sólo estaba presente ese Bill y no sería una vergüenza tan grande.
Intenté, en vano, hacer que mi corazón latiera más lento. Y me acerqué a ellos, haciendo caso omiso a la atenta mirada asesina del pelinegro.
-Ho…hola.-Me odié en ese momento. ¿Cómo podía ser tan estúpida al momento de saludar? Me quedé sin respiración cuando Andreas me miró. Enseguida me di cuenta de que esto había sido una mala, una pésima idea. Me entraron ganas de salir corriendo. Peo sentía los pies tan pegados al piso que se me hizo imposible concretarlo.
-¡Hola!-Exclamó amablemente, sin sonreír. Me sostuvo la mirada.-¿Qué… que trae por aquí?-Suspiró.
-Yo… quería hablar contigo.-Volví a morderme el labio inferior, nerviosa. Y luego, hubo un momento de silencio más largo de lo esperado… y extremadamente incómodo. Andreas miró a su amigo, este al instante lo entendió y se alejó unos pasos.
-¿Y bien?-No tenía muy claro qué era lo que quería hablar con él exactamente. Sólo sabía que debía pedirle disculpas y rogar por que las aceptaras. Y… vale, si, tenía una pequeña esperanza de que pudiésemos salir de nuevo.
-Quería pedirte disculpas. Intenté hablar contigo antes,-Y aquí vamos…-Pero no podía hacerlo porque nunca era el momento adecuado. De verdad lo siento mucho, no era mi intención hacerte sentir mal.-Siempre hablo se más cuando estoy nerviosa.-Bueno, en realidad no era mi intención salir contigo… porque, claro, eres amigo de Niki y mi hermana es rara y, a decir verdad, me intimida un poco… así que pensaba que tú eras igual y no quise darme la oportunidad de conocerte porque… porque… pensaba que algo estaba pasando con Matt y no quería que él pesara que yo era una chica cualquiera que sale con el primero que se le pasa por delante… pero ahora sé que Matt y gay y…
-Vienes por la segunda opción.-Me cortó.
-¡No quise decir eso! Ay, ya lo arruiné todo.-Me llevé las manos a la cara.- No es que seas la segunda opción. Lo que pasa es que me volví una obsesiva, lo juro. No podía pasar un día sin verlo y mi página más visitada era su perfil de facebook.-Soy estúpida. No tendría que haberlo mencionado. Agh, es ahora cuando comienzo a ponerme roja y de todos colores. Andreas frunció el seño, mirándome como si estuviese hablando con una loca.- Ahg, dejaré de humillarme. Sólo… sólo dime que vas a salir conmigo otra vez, ¿si? ¿Puedes… puedes olvidar lo que pasó y comenzar de nuevo? Para conocernos y ya sabes… -Me miró de pies a cabeza. Eso no me agradó del todo.
-Mira, Jenna… yo… creo que eres muy linda pero… ya he tenido suficiente. Y creo que te conozco demasiado como para darme cuenta de que no eres mi tipo de chica.-Suspiró. Me quedé sin respiración. Me estaba rechazando.
-¿Po… porqué?
-Digamos que… no eres como pensaba. No eres mi tipo de chica.-¿Tipo de chica? ¿Los chicos también tienen un tipo de chica?
-¿Cuál es tu tipo de chica?-Pregunté, sin poder contenerme. Enseguida me odié por eso. Me estaba comportando como una estúpida. Andreas se encogió de hombros.
-No lo sé.-entrecerró los ojos.-Mi tipo de chica podría ser alguien como tu hermana… no lo sé, en realidad, una chica más parecida a mi.- ¿Alguien como mi hermana? Como mi hermana… como Niki. Me miré los pies, avergonzada. Agradecí interiormente que no hubiese más gente por aquí.
-C…como quieras… no hay problema yo…
-Jenna, no lo tomes a mal… es sólo que me di cuenta de que si saliéramos no resultaría. Es cosa de mirarnos. ¿Te das cuenta de que eres demasiado correcta para estar con alguien como yo? No me gustaría que cambiaras por mi culpa porque estás bien así, llegarás lejos y podrás…-Dejé de escucharlo. Me estaba rechazando por ser una “niña buena” si… quizás qué cosas le había dicho Niki. Que mal… esto era total y completamente extraño. Digo… ¿A caso tenía que tener la cabeza rosa, un montón de piercings, ser una irresponsable, beber y fumar para gustarle a alguien como Andreas? ¡Pero si antes él me buscaba a mí! ¡No era justo! ¿Qué nos diferenciaba a Niki y a mí? Tenemos los mismos genes. Bueno, bueno, a ver… Primero, mi cabello que a diferencia del suyo nunca había sido tinturado… seguía marrón y largo como siempre. Segundo, sus piercing… nada que decir al  respecto. Tercero, su forma extraña y retorcida de ver el mundo que yo nunca podría entender. Cuatro, su adicción al cigarro y la tendencia a beber más de la cuenta. Quinto, nunca está en casa… a diferencia mía, que me paso todo el día pegada a mamá. Y eso nunca cambiaría… cuando papá se fue juré nunca dejarla sola. Nunca.
-Jenna… ¿Jenna?
-Está como muerta. Dejémosla o nos culparán.-El olor a cigarro me llenó los pulmones. Volví a la realidad de sopetón. Andreas y su amigo el pelinegro estaban frente a mí, mirándome extrañados.
-¿Qué pasa?-Pregunté.
-Sí que te sumerges en tus pensamientos.-Soltó Andreas.-Yo… ya me iba.-se acercó a mí para darme un beso en la mejilla.-Espero que no haya resentimiento.-¿Ah? ¡Uy! ¡Pero qué tonto es!
-Lo mismo digo.-Alcé una ceja. Él suspiró y se dio media vuelta, para hablar con el otro chico.
Comencé a caminar mientras escuchaba sus risas detrás de mí. Me obligué a pensar que no se estaban burlando  y seguí caminando lo más dignamente posible. En este momento lo único que deseaba era que me tragara la tierra.
Había sido una terrible idea hablarle a Andreas. Ahora no podía quitarme de la cabeza lo que había dicho… esto me hacía dudar sobre mi personalidad, sobre lo que yo era. A demás… con lo que había escuchado decir a su amigo, eso de que yo era una aburrida…
¿A caso Niki era mejor que yo? Incluso comenzaba a creerlo. Y algo mucho peor…
Estaba empezando a querer ser como ella
Muy, muy en el fondo sabía que eso estaba mal. Pero la situación me había dejado tan aturdida que no lograba ver las cosas claras. Y toda mi “filosofía de vida” que había comenzado a formar desde hace poco se fue a la mierda cuando me propuse cambiar mi forma de ser para demostrarle a ese chico que también podía ser su tipo de chica. Ese tipo de chica que lo rechazaría cuando viniera a buscarla arrepentido.


2 comentarios:

  1. cuantos capitulos estas subiendo por dia?

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    1. Por ahora los que alcance a corregir. Más adelante voy a organizarme bien y pondré aquí en el blog qué días voy a subir una fic, qué dias otra y cuantos capítulos :)

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