10 marzo, 2012

Capítulo 19 /Leb die sekunde




CAPITULO 19

Bill posó sus manos delicadamente, casi con miedo, en la cintura de Alice. La acercó a él lentamente, ambos podían sentir la respiración del otro, sus alientos cálidos se mezclaban. Se miraban a los ojos tiernamente… entonces Bill rozó tímidamente sus labios… y en una décima de segundo se separó de ella bruscamente.
-E... esto lo siento, fue un impulso – dijo algo avergonzado.
-N... no... te pre... preocupes.. – podía sentir como sus mejillas tomaban un color rojo intenso.
-Y... pues ya te veo el…
-Sábado...
-¿A qué hora sale tu vuelo? – preguntó algo serio.
-A las 10AM.
-Tendré que madrugar entonces... –dijo divertido.
-¿Lo harás por mi? – Dijo con los ojos brillantes de ilusión.
-Claro, para eso están los amigos, ¿no?- ambos rieron.
-Sí, amigos.– se podía notar un matiz de tristeza en su voz.
-Yo, ya me voy... que ya es tarde.
-Si, mañana debo ir a la escuela- dijo sonriendo. Se diero un beso en la mejilla para luego cada uno se dirigirse a su casa.


Sábado, 8:15AM

Hoy sería el gran día, ya semana se le había pasado volando…
Alice intentaba bajar las maletas por la escalera, pero le costaba demasiado trabajo, ya que eran tres, bastante grandes y pesaban mucho. Iba vestida con unos shorts de jeans claros y una camiseta de tirantes anchos color blanca, llevaba una coleta alta y accesorios como muñequeras y collares la adornaban y hacían ver más guapa; no iba maquillada…
Pidió ayuda al mayordomo, quien aceptó ayudarla, ya que era su trabajo. Dejó las maletas en el coche y esperó a que llevaran también las de Laila. Mientras esperaba, miraba hacia la casa de los gemelos, de verdad que le apetecía que de un momento a otro, Bill salera por la puerta y corriera hacia ella para despedirle, pero era mucho pedir... el no se podría levantar tan temprano. Aun debe de estar durmiendo, pensó, no creo que se vaya a despedir de mi… bajó la cabeza tristemente y se subió al coche. Vio como la casa de los gemelos se achicaba a medida que al auto avanzaba y nadie salía a la puerta, al menos para despedirla con la mano, ¿Qué más podía esperar?, Bill estaría muy cansado por haber trabajado toda la semana en el CD que se lanzaría dentro de este mes.
Bajó del coche algo apenada, habían llegado allí con mucha anticipación, para dejar las maletas, hacer los trámites debidos y no retrasarse. Caminaron hacia el lugar donde se dejaba el equipaje y esperaron alrededor de diez minutos para que los atendieran. Luego Laila y Alice fueron a sentarse para esperar a que las llamaran para abordar, mientras sus padres iban a hacer unos trámites de último momento.
Aly miraba hacia la entrada una y otra vez, casi involuntariamente, esperaba que Bill legase en cualquier momento con una disculpa, pero bien sabía que eso no ocurriría…
-¿Qué es lo que tanto miras? – Preguntó su hermana moviéndose hacia adelante en el asiento para intentar ver algo.
-Nada.
-¿Entonces?
-Pues, que… nada.. – se encogió de hombros.
-Ok.. – dijo no muy convencida.

Una voz femenina anunció que el vuelo acababa de llegar y ya estaba listo para ser abordado. Laila se levantó sonriente y se dirigió donde estaban sus padres que se encontraban en la fila para pasar por el detector de metales. Alice miró hacia la entrada una vez mas.. pero nada… el corazón se le congeló en una fracción de segundo y sintió como se le formaba un nudo en el pecho, le dolía, dolía mucho y le costaba respirar. Cerró los puños y los apretó fuertemente haciéndose daño en la palma de la mano. Se levantó tambaleante de la silla y se dio la vuelta hacia donde estaban sus padres y Laila. Respiró hondo e intentó relajar los músculos de su cuerpo; comenzó a caminar directamente donde la esperaban, miró hacia atrás nuevamente, nada. Siguió caminando…
-¡ALY! – escuchó a alguien gritar algo lejos del lugar donde se encontraban... esa voz. A Aly se le llenaron los ojos de lágrimas y se pasó la mano por los ojos rápidamente, respiró hondo.. todo su cuerpo temblaba.. se dio la vuelta y allí estaba.
El chico respiraba entrecortadamente, se notaba cansado, tenía la boca entreabierta y por ella pasaba el aire violentamente. Había corrido… Miró a Alice con culpabilidad y se acercó lo más rápido que pudo... se paró frente a ella se llevó una mano a la nuca, resopló y habló.
-Aly, lo siento… no llegué antes.. yo.. – Ella lo cortó.
-Bill, no te preocupes, - dijo sonriendo. – ¡llegaste! – y acto seguido se tiró a los brazos del chico.
Estuvieron abrazados largo rato, lágrimas caían de los ojos de Alice, seguían por sus mejillas hasta la camiseta negra del chico que la abrazaba.
-Llamada a los pasajeros que abordan el vuelo 205 con destino a Estados Unidos, por favor abordar… - Era la voz de una mujer.
Se separaron y se miraron a los ojos. Bill cogió a Aly por la cintura, estaban muy cerca…podían sentir su respiración, se acercó un poco más la chica, y juntó sus labios con un dulce beso lleno de sentimiento, era una beso de despedida… donde Bill había depositado todo el amor que sentía hacia ella y que nunca se había atrevido a expresar con palabras, por miedo al rechazo o a la humillación…Alice en cambio, disfrutaba de aquel hermoso momento que vivía... lo guardaría en su memoria para siempre… había sido todo tan romántico… como si se tratase de una pareja.
No se habían dado cuenta pero todo el aeropuerto los miraba, como si de una película se tratase, incluidos los padres de Alice, quienes solo sonrieron ya que Bill era un buen chico.
El beso se volvió desesperado, Aly se sentía como en un sueño… Bill besaba tan bien, podía sentir como los cálidos labios del chico se movían sobre los suyos con una dulzura infinita y tanta delicadeza… quizás, como queriendo no hacerle daño… el corazón de Alice latía tan rápido que lo sentía en su cabeza... al igual que Bill, quien estaba totalmente desesperado. No había alcanzado a decirle a Alice todo lo que debía decirle, por haberse dormido tan tarde… no había alcanzado ni siquiera a desayunar…
-Última llamada a los pasajeros que abordan el vuelo 205 con destino a Estados Unidos, por favor abordar… - Era la voz de esa mujer nuevamente.
Se separaron forzadamente. Se miraron a los ojos, eso ojos color miel que Alice no volvería a ver en dos meses… una lágrima última lágrima calló por su mejilla y fue hasta su boca, estaba salada.
Con un simple “hasta pronto”, se despidieron.
Alice prácticamente corrió hacia el detector de metales, sin mirar atrás, si lo hacía estallaría en lágrimas. “Son solo dos meses, nada ocurrirá… solo dos.. nada más..” repetía en su mente una y otra vez.
Abordó el avión que la llevaría hacia sus vacaciones, todo el viaje pensó en Bill, y como era tan largo… de Alemania hasta EEUU…. Larguísimo... horas y horas de vuelo.
“¿Quiero a Bill?.. o..¿ no quiero a Bill?. No, no, yo si lo quiero… pero es difícil, el tenía novia y aún así me besaba, solo jugaba conmigo… pero ¿y ahora?, el no tiene... y… me besa.. Bueno... quizás el me quería de antes… pero no, no, no, no puede ser, yo le oí mientras le decía a Eliane que l solo me quería como una amiga y nada más. No puede ser posible… será mejor que me olvide de él… creo que yo no sirvo para esto de los novios y esas cosas… que pienso pura mierda.. CONCLUSIÓN: Aly, en este viaje te debes olvidar de Bill”. Se dijo a sí misma en el avión y enseguida se durmió.

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