CAPITULO 19
Bill posó
sus manos delicadamente, casi con miedo, en la cintura de Alice. La acercó a él
lentamente, ambos podían sentir la respiración del otro, sus alientos cálidos
se mezclaban. Se miraban a los ojos tiernamente… entonces Bill rozó tímidamente
sus labios… y en una décima de segundo se separó de ella bruscamente.
-E... esto
lo siento, fue un impulso – dijo algo avergonzado.
-N... no...
te pre... preocupes.. – podía sentir como sus mejillas tomaban un color rojo
intenso.
-Y... pues
ya te veo el…
-Sábado...
-¿A qué hora
sale tu vuelo? – preguntó algo serio.
-A las 10AM.
-Tendré que
madrugar entonces... –dijo divertido.
-¿Lo harás
por mi? – Dijo con los ojos brillantes de ilusión.
-Claro, para
eso están los amigos, ¿no?- ambos rieron.
-Sí, amigos.–
se podía notar un matiz de tristeza en su voz.
-Yo, ya me
voy... que ya es tarde.
-Si, mañana
debo ir a la escuela- dijo sonriendo. Se diero un beso en la mejilla para luego
cada uno se dirigirse a su casa.
Sábado, 8:15AM
Hoy sería el
gran día, ya semana se le había pasado volando…
Alice
intentaba bajar las maletas por la escalera, pero le costaba demasiado trabajo,
ya que eran tres, bastante grandes y pesaban mucho. Iba vestida con unos shorts
de jeans claros y una camiseta de tirantes anchos color blanca, llevaba una
coleta alta y accesorios como muñequeras y collares la adornaban y hacían ver
más guapa; no iba maquillada…
Pidió ayuda
al mayordomo, quien aceptó ayudarla, ya que era su trabajo. Dejó las maletas en
el coche y esperó a que llevaran también las de Laila. Mientras esperaba,
miraba hacia la casa de los gemelos, de verdad que le apetecía que de un
momento a otro, Bill salera por la puerta y corriera hacia ella para
despedirle, pero era mucho pedir... el no se podría levantar tan temprano. Aun
debe de estar durmiendo, pensó, no creo que se vaya a despedir de mi… bajó la
cabeza tristemente y se subió al coche. Vio como la casa de los gemelos se
achicaba a medida que al auto avanzaba y nadie salía a la puerta, al menos para
despedirla con la mano, ¿Qué más podía esperar?, Bill estaría muy cansado por
haber trabajado toda la semana en el CD que se lanzaría dentro de este mes.
Bajó del
coche algo apenada, habían llegado allí con mucha anticipación, para dejar las
maletas, hacer los trámites debidos y no retrasarse. Caminaron hacia el lugar
donde se dejaba el equipaje y esperaron alrededor de diez minutos para que los
atendieran. Luego Laila y Alice fueron a sentarse para esperar a que las
llamaran para abordar, mientras sus padres iban a hacer unos trámites de último
momento.
Aly miraba
hacia la entrada una y otra vez, casi involuntariamente, esperaba que Bill
legase en cualquier momento con una disculpa, pero bien sabía que eso no
ocurriría…
-¿Qué es lo
que tanto miras? – Preguntó su hermana moviéndose hacia adelante en el asiento
para intentar ver algo.
-Nada.
-¿Entonces?
-Pues, que…
nada.. – se encogió de hombros.
-Ok.. – dijo
no muy convencida.
Una voz
femenina anunció que el vuelo acababa de llegar y ya estaba listo para ser
abordado. Laila se levantó sonriente y se dirigió donde estaban sus padres que
se encontraban en la fila para pasar por el detector de metales. Alice miró
hacia la entrada una vez mas.. pero nada… el corazón se le congeló en una
fracción de segundo y sintió como se le formaba un nudo en el pecho, le dolía,
dolía mucho y le costaba respirar. Cerró los puños y los apretó fuertemente
haciéndose daño en la palma de la mano. Se levantó tambaleante de la silla y se
dio la vuelta hacia donde estaban sus padres y Laila. Respiró hondo e intentó
relajar los músculos de su cuerpo; comenzó a caminar directamente donde la
esperaban, miró hacia atrás nuevamente, nada. Siguió caminando…
-¡ALY! –
escuchó a alguien gritar algo lejos del lugar donde se encontraban... esa voz. A
Aly se le llenaron los ojos de lágrimas y se pasó la mano por los ojos
rápidamente, respiró hondo.. todo su cuerpo temblaba.. se dio la vuelta y allí
estaba.
El chico respiraba
entrecortadamente, se notaba cansado, tenía la boca entreabierta y por ella
pasaba el aire violentamente. Había corrido… Miró a Alice con culpabilidad y se
acercó lo más rápido que pudo... se paró frente a ella se llevó una mano a la
nuca, resopló y habló.
-Aly, lo
siento… no llegué antes.. yo.. – Ella lo cortó.
-Bill, no te
preocupes, - dijo sonriendo. – ¡llegaste! – y acto seguido se tiró a los brazos
del chico.
Estuvieron
abrazados largo rato, lágrimas caían de los ojos de Alice, seguían por sus
mejillas hasta la camiseta negra del chico que la abrazaba.
-Llamada a
los pasajeros que abordan el vuelo 205 con destino a Estados Unidos, por favor
abordar… - Era la voz de una mujer.
Se separaron
y se miraron a los ojos. Bill cogió a Aly por la cintura, estaban muy
cerca…podían sentir su respiración, se acercó un poco más la chica, y juntó sus
labios con un dulce beso lleno de sentimiento, era una beso de despedida… donde
Bill había depositado todo el amor que sentía hacia ella y que nunca se había
atrevido a expresar con palabras, por miedo al rechazo o a la humillación…Alice
en cambio, disfrutaba de aquel hermoso momento que vivía... lo guardaría en su
memoria para siempre… había sido todo tan romántico… como si se tratase de una
pareja.
No se habían
dado cuenta pero todo el aeropuerto los miraba, como si de una película se tratase,
incluidos los padres de Alice, quienes solo sonrieron ya que Bill era un buen
chico.
El beso se
volvió desesperado, Aly se sentía como en un sueño… Bill besaba tan bien, podía
sentir como los cálidos labios del chico se movían sobre los suyos con una
dulzura infinita y tanta delicadeza… quizás, como queriendo no hacerle daño… el
corazón de Alice latía tan rápido que lo sentía en su cabeza... al igual que
Bill, quien estaba totalmente desesperado. No había alcanzado a decirle a Alice
todo lo que debía decirle, por haberse dormido tan tarde… no había alcanzado ni
siquiera a desayunar…
-Última
llamada a los pasajeros que abordan el vuelo 205 con destino a Estados Unidos,
por favor abordar… - Era la voz de esa mujer nuevamente.
Se separaron
forzadamente. Se miraron a los ojos, eso ojos color miel que Alice no volvería
a ver en dos meses… una lágrima última lágrima calló por su mejilla y fue hasta
su boca, estaba salada.
Con un
simple “hasta pronto”, se despidieron.
Alice
prácticamente corrió hacia el detector de metales, sin mirar atrás, si lo hacía
estallaría en lágrimas. “Son solo dos meses, nada ocurrirá… solo dos.. nada
más..” repetía en su mente una y otra vez.
Abordó el
avión que la llevaría hacia sus vacaciones, todo el viaje pensó en Bill, y como
era tan largo… de Alemania hasta EEUU…. Larguísimo... horas y horas de vuelo.
“¿Quiero a
Bill?.. o..¿ no quiero a Bill?. No, no, yo si lo quiero… pero es difícil, el
tenía novia y aún así me besaba, solo jugaba conmigo… pero ¿y ahora?, el no
tiene... y… me besa.. Bueno... quizás el me quería de antes… pero no, no, no,
no puede ser, yo le oí mientras le decía a Eliane que l solo me quería como una
amiga y nada más. No puede ser posible… será mejor que me olvide de él… creo
que yo no sirvo para esto de los novios y esas cosas… que pienso pura mierda..
CONCLUSIÓN: Aly, en este viaje te debes olvidar de Bill”. Se dijo a sí misma en
el avión y enseguida se durmió.

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