CAPITULO 20
Despertó
cuando ya estaban por llegar, faltaban veinte minutos más o menos… miró por la
ventanilla y pudo distinguir los edificios de Nueva York. Le gustaba estar de
vuelta en casa…ella vivía anteriormente en California, antes también había
vivido en Nueva York, como en otros lugares del mundo…
Sus
vacaciones fueron espectaculares, mejor de lo que ella se hubiese imaginado, se
había comprado muchas cosas y recuerditos para sus Bill, Tom, Andreas, Gus y
Georg. Y había visitado lugares maravillosos, conocido gente nueva... y se
había encontrado con su antigua amiga Lea, que ya hacía cinco años que no la
veía.
El
cumpleaños número diecisiete de las gemelas se había celebrado con una gran
fiesta en un local muy conocido y lujosos en el centro de LA. Había invitado a antiguos
amigos de las gemelas. Todo había sido perfecto... habían invitado a gente
espectacular, la comida era oriental y riquísima, la entretención y las bandas
que tocaron era las mejores y hasta las gemelas se presentaron: Alice cantando
y tocando la guitarra acompañada con Laila en el piano. Abría sido perfecto si los
chicos hubieran estado presentes, pero como estaban muy lejos, en otro
continente y a demás debían trabajar con la discográfica, era casi imposible.
…
Asomó la
cabeza por la ventana del coche observando Liepzing. Sentía como si nunca se
hubiese ido de aquel lugar, estaba igual que antes. El viento le pegaba contra
la cara y hacía que se le endurecieran los labios, los cuales los tenía algo
abiertos para poder respirar ya que le costaba por el viento. El auto se detuvo
de repente y bajó del coche de un salto, recordando las vacaciones, habían sido
espectaculares. Caminó hacia su casa sin esperar a nadie y picó el timbre… al segundo
abrió Luisa quien saludó a Alice con un abrazo, la cual lo contestó
cariñosamente.
Subió a su
habitación y se estiró sobre la cama, cerró los ojos... estaba realmente
cansada por el viaje…
-¡ALY! –
escuchó a alguien gritar algo lejos del lugar donde se encontraban... esa voz…
a Aly se le llenaron los ojos de lágrimas y se pasó la mano por los ojos
rápidamente, respiró hondo. Todo su cuerpo temblaba.. Se dio la vuelta y allí
estaba, frente a ella… respiraba entrecortadamente, se notaba cansado, tenía la
boca entreabierta y por ella pasaba el aire violentamente. Había corrido…
Despertó de
un salto por el sueño que había tenido… se le había olvidado completamente..
hasta ese momento.
-Bill – dijo
incorporándose sobre la cama. – Bill.. – volvió a repetir en un susurro.. se
puso de pie y se dirigió a la ventana.. observó atentamente la casa de en
frente.. estaba igual que antes.. después de todo, solo habían sido dos meses.
No había señales de que hubiera alguien allí. Respiró profundo y volvió a
entrar en la habitación con expresión cansada y planeando lo que haría mañana,
ya que aún quedaba una semana y media de vacaciones.
A la mañana
siguiente decidió llamar a Lis. Cogió el móvil y marcó el número. A las tres
pitadas Lis contestó con voz ronca y adormilada.
-¿Si?
-¡Hola Lis!,
¡he vuelto!
-¡¿Aly?! –
dijo emocionada
-¡Si, si!
- ¡Aw! ¡Eso
es genial, amiga! No sabes lo impaciente que estaba, quería que llegaras luego.
– Aly rió ante la emoción de su amiga. – ¡tengo un millón de cosas que contarte!,
no te imaginas lo que ha pasado mientras no estabas…
-¿Qué? –
dijo sin prestarle mucha atención.
-Debes venir
a mi casa y lo sabrás, Aly.
-Bien, yo y
mis regalitos estaremos allí en 20 minutos.
-¿Regalitos?
-Te he
comprado algunas cosas allá en América. – dijo divertida.
-¡Ah!, y yo
no te he saludado por tu cumpleaños – rió – ¡feliz cumpleaños feliz Aly!
-No seas
idiota..-Rió.- mejor levántate que en 20 estoy allí.
-Ok, adiós…
-Adiós. –
dijo riendo una vez que Lis cortó. – que chica…
Caminó a su
habitación y cogió los regalitos para Lis, había comprado tres, uno en cada
ciudad importante que había visitado. LA, NY y de un pequeño pueblito de Canadá
a la orilla de las montañas.
Salió de
casa corriendo y se subió a un taxi, le dio la dirección de la casa de Lis y 20
minutos después estaba allí. Bajó del taxi con cuidado de que no se le cayeran
los regalitos y picó el timbre con la nariz.
Cinco
segundos después Lis abrió la puerta con la cara llena de Alegría y emoción.
-¡Aly!
-¡Hola, Lis!
– dijo sonriendo y seguidamente se abrazaron.
-Entra,
entra…
-Si. – ambas
pasaron al salón. Y se acomodaron en los pequeños silloncitos de la casa de
Lis. – y bien, ¿qué era lo que debías contarme?
-Estoy
saliendo con un chico, el es el chico más maravilloso del mundo, Aly, no te
imaginas cuando le quiero. – dijo ilusionada con los ojos brillantes.
-Eso es
genial, ¿quién es?
-Tom.
¡¿TOM?!

SIGUELAAAAAAAAAAAA:( ugh, no sabia como comentar acá pero alksjfakñfma r-r amo la novela<3 aunque la eh leído cientos de veces, leerla de nuevo me causa aksfjaofkasf ow*-* ¿y bill?:( kajsofasfk sigue Der letzte tag:( la amo amo amo, como a todas tus novelas<3, adiosssh:3.
ResponderEliminarjaoajoajo que genial que te guste *-* y sisi seguiré der letzte tag pero primero quiero avanzar este fin de semana con Leb die sekunde
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