Capitulo 1
Me miré al espejo por última vez, estaba bastante presentable… llevaba el vestido negro que me había comprado esa misma tarde en el centro comercial, junto con unos zapatos negros brillantes de tacón alto. En el cabello me había hecho un recogido algo alocado que quedaba muy bien con mis “rizos no tan rizos” que tenía. Le sonreí una vez más al espejo y le guiñé un ojo, para luego salir del baño hacia la habitación de Amy. Que por cierto, nos estábamos arreglado en su casa.
Piqué a la puerta de la habitación para confirmar que Amy estuviese lista y que yo pudiese entrar sin armar escándalo… y tras escuchar un: Adelante. Abrí la puerta y entré.
- ¡Qué guapa que estás! – exclamé mientras la escaneaba con la mirada… llevaba el vestido rosa entubado hasta las rodillas que se había comprado hacía un rato. Le marcaba bonita figura. ¡Ella tenía bonita figura! Veamos: su cabello era color... es decir, actualmente estaba rubio… pero se había cambiado de color tantas veces que había olvidado cual era su color natural. Sus ojos eran azules con una mezcla de marrón, sus facciones eran finas y simétricas… todo eso combinado con una piel tostada y un cuerpo lleno de curvas equivalía a: Chica sexy y deseada.
- ¡Tu igual estas muy guapa! hemos elegido muy bien los vestidos. – Yo asentí. – ahoooooora.. – dijo mientras guardaba su móvil en uno de los ajustados bolsillos de su traje. – Nos tenemos que ir. – continuó.
- ¿Qué hora es?.
- Es tarde.. y si no quieres hacer fila será mejor que te apresures. – dijo mientras pasaba frente a mí y salía de la habitación. Yo me encogí de hombros y la seguí hasta salir de su casa… no sin antes despedirnos de los adorables padres de Amy.
Nos subimos al coche que nos llevaría a la fiesta. El padre de Amy lo había pagado para nosotras.
El viaje pasó en silencio… ya que ambas estábamos muy nerviosas... y si habríamos la boca sólo serviría para reventarle los oídos al conductor gritando como locas.
Agarré fuertemente el vuelo de mis vestido con la mano, intentando, de alguna manera expulsar todo el nerviosismo que sentía… el coche se detuvo. Miré a Amy. Estaba me miró y me sonrió. Yo le devolví una sonrisa forzada... era la primera vez que iba a una fiesta “como esta”. Abrió la puerta del coche y se bajó. Yo la seguí y caminamos juntas hacia la fila que allí había hasta quedarnos al final…
Mientras la fila avanzaba pensaba en que quizás había venido demasiado arreglada. Pero comprobé que no al mirar al resto de las chicas... estaba iguales o mas arregladas que yo. Eso me alivió un poco. Al menos no sería un bicho raro.
Cuando llegó nuestro turno de entrar, nos paramos frente a un gigante, enorme, corpulento y todo lo que venga junto con un guardia de seguridad. Le miré hacia arriba, no me gustó para nada su expresión… a parte, las gafas no le quedaban nada de bien. Amy le entregó las entradas y este nos hizo una señal con la cabeza para que pasáramos… nosotras le obedecimos y entramos en el local.
Lo primero que hice fue mirar al montón de gente que había allí dentro bailando.
- Vamos a la barra, quiero beber algo. – yo le sonreí ampliamente a mi amiga ante su idea.
- ¡Vamos! – Los cogimos del brazo y caminamos hacia la barra haciendo el tonto. Una vez allí ella pidió por las dos…
- Mira aquel chico. – dijo apuntando a… alguien. Y es que habían tantas personas que no sabía a quién apuntaba. – ¡Es hermoso! ¡Míralo! Tiene un cuerpazo. – intenté buscar con la mirada a ese chico... definitivamente estaba ciega – ¡aww! ¡Es hermosisimo! y su cuerpo.. y su ropa.. se le pega al cuerpo y marca sus músculos y… viene hacia aquí. – dio un bote. Yo me eché a reír, en cambio ella le dio un trago a su vaso para luego abrir la boca de forma seductora. Me entró la risa pero no quise decir nada. No iba a arruinar su oportunidad de estar con aquel chico. Aunque aún no lo veía…
- ¡Hola!. – escuché un voz tras de mí. – vale, soy bastante tonta. Esa era la razón por la que no lo había visto… torpe, me dije a mi misma.
- ¡Hola!. – le saludó alzando la mano un poco nerviosa. Yo me giré hacia el chico, este sonrió con chulería y me hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo, yo lo imité y luego bebí un sorbo de mi vaso.
- ¿Quieres bailar, preciosa? – le preguntó a Amy. Casi se me sale la bebida de la boca. Me dio risa el tono con el que había hablado… pero mucho más las palabras que había ocupado. ¡Un completo idiota sin cerebro!.
- S... si. – asintió nerviosa y luego me miró con una mueca que al parecer era una sonrisa. – ¿puedo…? – yo me encogí de hombros.
- Claro. No me molesta. – ella me dedicó una gran sonrisa y caminó hacia el chico de los músculos. Le agarró la mano… yo los miré hasta perderlos de vista entre la gente.
Suspire. Vaya, ahora estaba sola. Me bebí todo el vaso de golpe y lo dejé sobre la barra. Luego pedí otro y me dispuse a ir a los sillones… según había escuchado hablar a las demás chicas, estaban en la otra punta del pub.
Caminé chocando con todo el mundo y derramando un poco de mi vaso en cada choque. Recibí algunos insultos por parte de algunas chicas, y como era de suponer, yo los contesté con mucho gusto. Respiré aliviada al verlo los sillones, pero la frustración me invadió por completo un segundo después… cuando comprobé que todos los sillones estaban ocupados… resoplé algo abatida y me dirigí al uno donde solo había un chico sentado, que por cierto... no estaba nada mal.
- ¡Hola!. – le saludé preguntándome de donde había sacado tanta personalidad. Yo no era así.. quizás era el alcohol o algo. El chico alzó la vista y me miró sonriendo.
- ¡Hola!.
- ¿Puedo?- Dije señalando el sitio vacío a su lado.
- Si quieres. – dijo asintiendo. – yo le sonreí y me senté pasando a botar otro poco mas de la poca bebida que me quedaba.
– Que torpe. – susurré para mi misma al ver que ya no me quedaba ni la mitad del vaso.
- ¿Quieres otra?. – dijo apuntando mi vaso medio vacío.. o medio lleno.. en fin.. era igual.
- ¡Claro! si no te molesta. – ¿Estoy volviéndome loca?. ¡Yo no era así! Generalmente cuando me ofrecían algo yo me negaba… el chico llamó a uno de los guapos meseros que habían cerca y les pidió dos bebidas... supongo que una para mi y otra para él.
-¿Y qué haces por aquí?
- Pues… la estúpida de Agatha me ha invitado. – dije riendo como una loca.
- ¡Oh! Con que no te cae muy bien me prima... – rió conmigo. Yo dejé de reír luego de analizar lo que había dicho. Efectos retardados…
- ¡Lo siento!
- No, no.. no tienes de que preocuparte. Conozco a mi prima y… wow.. si que es molesta. – se echó a reír nuevamente y yo le seguí. Fuimos interrumpidos por uno de los meseros que nos dejaba las bebidas. Cada uno cogido la suya y se la llevó a la boca. Yo me la bebí a dos tragos mientras que él sólo daba un pequeño trago y dejaba la gran mayoría del líquido en el vaso. Creo que se me subió a la cabeza porque comencé a sentirme mareada…
- ¿Quieres bailar?. – hablé casi gritando.
- Deja que me acabe esto. – me dijo el chico señalando su vaso… yo se lo arrebaté y me lo bebí de golpe como anteriormente lo había hecho con el mío... sentí el escozor del alcohol en la garganta, era genial… apoyé fuertemente el vaso en la mesita haciendo un gran ruido y solté un “ahh” de satisfacción.
- Ya no hay nada que acabar, ven y vamos a bailar. – me levanté del sillón y cogí al chico de la mano, lo levanté como pude y lo arrastré hasta la pista de baile. Una vez allí, comenzamos a bailar muy juntos… debo de decir que yo no lo hacía nada bien, me tambaleaba de lado a lado y muchas veces aquel chico debía sujetarme… por cierto, lo hacía poniendo sus manos en mi cintura y trasero, eso me gustaba. – ¡Esta fiesta es genial!. – dije gritando por sobre la música.
- ¡Si que lo es! ¿Quieres que vayamos a otro sitio?. – ¿otro sitio? ¿Qué otro sitio?...
Asentí con la cabeza como una niña, estaba bebida y no sabía lo que hacía… lo malo de mi era que el más mínimo trago de alcohol me afectaba…
- ¡Vamos!
Desde ese momento ya no tengo recuerdos… alguna que otra imagen vaga ronda por mis pensamientos, pero no es nada nítido como para afirmar lo que ocurrió.

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