Hola, chicas! discúlpenme por no haberme pasado por aquí estos días, y es que he andado ocupada... pero ya me estoy organizando y lo más seguro es que mañana si me pase por aquí :) por la mañana muy tempranito voy a subir los capítulos que alcance de Der letzte tag yyyyyy por la tarde me pondré a corregir leb die sekunde para poder recompensar lo de estos días :)
Ahh! y Gaby, mandame la fic y los shots que tienes a: Karinitha.-@hotmail.com . te lo agradecería mucho y serías mi salvación *-*
Capítulo DOCE
Era viernes. Mamá se había ido ayer al medio día con Alison… así que estaba sola.
Niki no había llegado a dormir a noche. Podría decir que estaba feliz con la casa toda para mi. Pero no… igual me daba un poco de miedo en la noche. Soy una boba, lo sé.
Me vestí con los típicos jeans, converses y una camiseta blanca bastante simple. Me maquillé, arreglé el cabello, comí, pasé al baño, me puse la chaqueta y salí. Iba más temprano que de costumbre porque no me apetecía pillarme con Nina y tener que ver su cara de “arrepentimiento”. Me entraban ganas de estamparla contra la pared hasta romperle la nariz. Si, sigo enojada.
Cuando iba llegando a la escuela me alcanzó Matt.
-Hola, Jenna.-Soltó al llegar a mi lado. Se notaba que había corrido desde la parada para encontrarme.
-Hola.-Lo saludé con una sonrisa. Me sonrió de vuelta.
-Me sorprende que llegues tan temprano.
-También a mí.-Me encogí de hombros.-Es que mamá salió y estoy un poco perdida con el tiempo… es todo.
-Oh, claro.-Entramos en la escuela.-Sabes, no tengo ganas de irme a mi salón, podríamos quedarnos un rato afuera.-Asentí.-Tampoco quería ir. Estoy segura de que había más gente allí y no me apetecía hablar con mis compañeros. Estuvimos un rato conversando hasta que Matt se cansó y quiso que lo acompañara a dejar sus cosas a su salón. Lo acompañé, no de muy buena gana.
Él entró y yo me quedé en a puerta mirando hacia el interior. Habría unas siete u ocho personas. Una de esas personas era Bill. Me mordí el labio inferior, sin poder evitarlo. No me quitó los ojos de encima. Yo tampoco. Fue extraño.
-Jenna-Giré la cabeza, Matt me llamaba. Me hizo una seña para que me acercara. Me dieron nervios pero aún así fui a donde él se encontraba. Se sentó sobre la mesa y conversamos un rato. No pude sentirme cómoda en ningún momento. Sabía que él me miraba y eso me hacía sentir mal. Acabé saliendo de allí rápidamente con la excusa de que se me había olvidado terminar un trabajo.
Al
llegar a casa me pillé con mi hermana y sus amigos. A decir verdad no me molestó.
Es más… me quedé con ellos conversando un rato. Y estuvo divertido. Por suerte
Andreas no estaba. Bill sí, pero no hablamos… sólo lo miré y lo miré… y bueno,
él también me miró. Fue incómodo en algunos momentos pero para cuando me fui a
dormir no podía evitar sonreír y me costaba demasiado reprimir las ganas de
gritar y saltar como una loca por mi habitación. No sé porqué. En situaciones
así siempre llamaba a Nina, para relajarme… pero como ahora ya no tenía mejor
amiga… no había nada que pudiera hacer. Se me pasó por a cabeza la idea de ir a
hablar con Niki… pero no, no lo haría. Me daba vergüenza contarle que me pasaba
algo “así”, ni siquiera es que me gustara de gustar enserio… era nada más que
para mirarlo y… no lo sé. No puedo explicármelo. La situación me confunde, lo
que siento me confunde. Todo me confunde. Quizás deba pensar más sobre esto. O
es que simplemente me gusta y me cuesta aceptarlo. Pero no, no. No.
Me
cubrí con las mantas hasta la cabeza. Sentí como las mejillas me ardían al recordar
su rostro. Bill. Me dan ganas de… de… gritar. Me dan nervios y él ni siquiera
está presente.
Vamos,
Jenna, no seas tonta. Estás sola en tu habitación… no puedes ponerte así por
pensar en alguien. Es ilógico, estúpido, ridículo. Me avergüenzo de mi misma.
Esto es… lo peor que me ha pasado en esta última semana. Supongo. ¿Cuándo fue
que dejé de hablarle a Nina? Hace más de una semana, creo. Bah, no lo sé, no lo
recuerdo. No quiero pensar en Nina. Bill volvió en mi cabeza. Ok, esto es
desesperante. Muere, Bill, muere y sal de aquí de una puta vez.
…
Me
pasé la mano por la cara y bostecé. Tenía sueño… acababa de salir de una
aburrida clase de biología y ahora me iba directo a casa. Caminando, quería
despejarme y pensar… a demás no quería llegar porque no estaba mamá. Ya la
extrañaba… por suerte volvía mañana, martes. Había pasado un fin de semana
solitario y aburrido en internet. A todo esto… había agregado a Bill al MSN. Me
había hablado ayer por la noche. Por el shock que me dio que me hablara di vuelta
la Coca-Cola que estaba tomando encima del teclado y quedó pegajoso. Tendré que
limpiarlo. Como sea, hablamos hasta que dieron las once y me fui a dormir
porque ya era tarde y como mamá no estaba para despertarme podría llegar
atrasada y habría sido desastroso. Hablamos sobre… cualquier cosa, de todo… es
simpático a final de cuentas. Me alegró que no fuera esa típica conversación de
“-Hola –hola -¿Cómo estás? –Bien ¿y tú? –Bien” FIN. No, no… él había sido el
que buscaba un tema y todo. Fue emocionante para mí. Y, lo confesaré, me costó
dormirme.
Me
acerqué a un kiosco para comprarme algo. Tenía hambre. Tardé un poco en
decidirme… acabé comprándome unas papas. Son ricas, grasosas y poco nutritivas.
Pero me gustan.
Me
di la vuelta, casi se me escaba un grito y caigo de espaldas. Bill iba pasando
y se había detenido al verme. Seguro de la impresión por ver mi cara. Tenía los
ojos muy abiertos, como yo. Cerré la
boca. Hice un gesto con la mano, saludándolo, e intenté sonreír
naturalmente. Me contestó el saludo.
-¿Vas
a tu casa?-Me preguntó. Asentí. Hizo una seña con la mano para que
camináramos.-También yo.
-¿A
mi casa?-Oh, que tonta.
-Sí,
los chicos se adelantaron un poco.
-Oh,
claro.- Me mordí el labio inferior. Esto era incómodo. Hablar en persona era
mucho más difícil que hacerlo por MSN. ¡Qué estúpida soy!
-No
te molesta que vaya contigo, ¿verdad?-Preguntó, después de un rato sin hablar.
-No.-Me
apresuré en decir, bajando la mirada.-Digo, no… es que… no lo sé, no te
preocupes. Sólo… estoy pensando. No es que me… moleste que vayas conmigo.-Y
nuevamente empezaba a hablar de más. Fijé los ojos en una extraña caja un poco
más adelante, afuera de un edificio o algo así.
-Ok.-Contestó.
Seguimos
caminando en silencio. Yo seguía con los ojos puestos en la caja. Al pasar por
al lado me fijé en lo que había adentro. Dos bolitas cafés. Seguí caminando sin
darle importancia unos tres pasos más… hasta que reaccioné.
-Espera.-
Inconscientemente lo tomé del brazo para detenerlo. Lo solté al instante.
Aparté la mirada, me sentí ruborizar y me di la vuelta para caminar hacia esa
caja. Miré en su interior nuevamente. Cachorritos. Eran dos. ¿Qué persona tan
cruel los dejaría tirados? Pobrecitos. Tomé uno, era chiquito. Por suerte los
encontré antes de que murieran asesinados o los encerraran. Lo acerqué a mi
pecho y le acaricié la cabeza. El otro perrito me miraba y movía su colita.
Miré
a Bill que se agachaba a mi lado. Enseguida tomó al otro cachorro y lo puso
frente a su cara para observarlo, sonriendo. ¡Qué lindo era! El cachorrito,
claro. Me miró, con un gesto gracioso.
-¿Te
los quieres quedar?-Me preguntó. Fruncí el seño, considerando la idea. No… mamá
no me dejaría, era suficiente con Lulu. Quizá podría tenerlos hasta encontrarles
un hogar.
-No
creo que a mi mamá le agrade.-Me levanté-Pero no los voy a dejar aquí…-Bill me
imitó y suspiró.
-Hay
que encontrar a alguien que los quiera.- Asentí, comenzando a caminar.
-¡Que
lindos son! Seguro están muy hambrientos… en mi casa tengo la comida de Lulu.
Aunque quizás son muy pequeños aún y necesitan leche.
-No
lo creo… tampoco son tan pequeños.-Ah. Entonces la comida estaba bien. Reí
cuando el cachorrito pasó su lengua por mi cuello y lo alejé rápidamente. Me
había hecho cosquillas.
-¿Bill,
tú tienes mascotas?-Le pregunté. Buscando un tema, para que la situación no se
volviera incómoda de nuevo.
-Tengo
un gato… y tenía un perro hasta hace dos meses.-¿Tenía?
-¿Qué
le pasó?-Pregunté.
-Estaba
enfermo…-Oh, pobre perrito. Bajé la mirada. Me sentía mal por Bill. Y es que si
Lulu muriera me daría depresión o algo así. Vamos, es parte de la familia. Y lo
sufriría casi como la muerte de un familiar. Casi.- Tal vez me quede con uno de
estos.-Volví a mirarlo. Fijé en cachorrito que mordía sus dedos. Sonreí. Que
lindos eran. ¡Y ya se estaban volviendo amigos!
-Es
una buena idea.-Me mordí el labio inferior aún sonriendo, no podía evitarlo.
-Si.-
Levanté al cachorrito y miré su panza. Había olvidado hacerlo. Al parecer era
hembra, si es que no me equivocaba.
-Esta
es chica.-Comenté. Bill me miró y luego miró a la perrita. Asintió. Después
levantó su cachorro. Yo también miré.
-Chica.-¡Que
lindas! Son hermanitas.
Seguimos
conversando sobre posibles nombres y todo eso. No me di cuenta cuando ya
estábamos entrando a mi casa.
Los
chicos no tardaron en darse cuenta de que veníamos juntos y comenzaron a
molestarnos. Me ruboricé, pero intenté ocultarlo. Fue extraño. A demás, Lulu me
miraba sin entender que hacía con otra perrita.
Invité
a Bill para que me acompañara a mi patio a buscar comida para las perritas. Se
lo dije muy despacito para que los chicos no escucharan. Ya había sido
suficiente por un día. No quería escuchar sus burlas.
Pasamos
un largo rato sentados, conversando, mientras veíamos a las dos pequeñas jugar
con Lulu. Luego llegó Tom y se empezó a revolcar en el pasto con las perritas,
jugando. Él sí que era un fanático de los perros… y no era necesario que Bill
me lo hubiese dicho porque se notaba a simple vista.
Con
Bill y Tom, acordamos que ellos se llevarían a las cachorritas. Tom insistía en
quedarse con las dos pero Bill lo convenció con pocas palabras y una mirada de
que sólo podían adoptar a una y tendrían que buscarle un hogar a la otra. Y
enseguida Tom recordó que sus primas pequeñas habían estado los últimos meses
deseando tener un perrito y quizás ellas eran buenas candidatas para ser madres
del animalito.
Se
fueron cerca de las ocho con Misi y Venus. Nombres elegidos por Tom.

Holaaa!!! me encanta esta historia, y no te preocupes por la tardanza, de todas maneras vendré a leer porque me encanta... por otro lado,paso rápido para avisarte que subí capítulo...
ResponderEliminarBesitos Kari
waw! me encantaaaaaaa!
ResponderEliminarhahahha
las perras tan monas..*-*
me encantaaaan!
Hola kari, ya te los envié,asi que revisá tu correo ;)
ResponderEliminar(son tres mensajes) ojalá te sirva :P
Es muy extraño como terminé aquí. Una cosa me llevó a la otra, y así me enteré de lo que había pasado. Como yo antes las leía, había decidido guardarlas para recordarlas en algun otro momento :)
Hace como uno o dos años que las tenía ahí, y no me acordaba de donde estaban metidas XD mientras hurgeteaba y odenaba mis cosas... las encontré, y al poco tiempo leí que las habías perdido. Por lo que no dudé en comentar :)
Buép, ya avise :P
Ahora, a actualizarme con las historias :D
Gaby