24 febrero, 2012

Capítulo 25 /Sacred










                                                Capítulo 25

La puerta del ascensor se abrió. Salí algo indecisa de allí, busqué la puerta con el número… em.. ya no lo recordaba, genial. Ahora solo tenía que buscar un cartel que dijera: sala de grabación. Fantástico. Después habían más que una sala y me equivocaba… miré todas las puertas que había mientras las leía: Sala de grabación, sala de Grabación, Sala de grabación, estudio, estudio, otra no decía nada… ¡esperen! Habían tres salas de grabación... esto estaba mal.
Me paré en frente de la primera, las más cercana al ascensor. Piqué a la puerta y esperé unos segundos... nadie abrió. Entonces me acerqué a la segunda… pero antes de picar escuché unas risas provenientes de la sala del lado... estaba segura de que era allí. Piqué a esa puerta y esperé a que me abrieran. Esperé, esperé y esperé más.. pero al parecer no me habían oído, por lo que piqué nuevamente. Esta vez sí que me abrieron.
- ¡Liza! – Exclamó Tom al abrir la puerta, yo le sonreí. – ¿Que te trae por aquí?
- Le prometí a Bill que vendría a verlo. 
- Entonces, pasa. – me hizo espacio, yo pasé y luego el cerró la puerta tras de mí.
- ¡Liza!. – me gritó Bill desde un sillón, yo caminé hacia allí un poco cohibida y me senté a su lado, el me rodeó con uno de sus brazos. – esta es Liza... no sé si la conocen.. – le dijo a dos chicos. Tuve la sensación de que los había visto antes… pero no lo recordaba. Los chicos me saludaron y yo les sonreí.- Son Gustav y Georg. – vale, si... Bill me había hablado un par de veces sobre ellos. Los otros componentes de la banda… 
- ¿A sí que te quedarás en casa?. – yo di un respigo, ese había sido Tom.
- Si, por un tiempo. – reí nerviosa.
- Entonces nos veremos más seguido... ya no quiero seguir en el internado. – me sonrió. ¿Pero por que no quería seguir? ¿A caso había cortado con Andy?. 
- Será muy agradable. – Bill rió y me besó en la cabeza, en cambio Tom me guiño un ojo... era un chico genial. 
- ¿Eres la fabulosa novia de Bill, no?. – me preguntó en chico de cabello liso, Georg. Yo reí.
- Si… supongo. Aunque no creo que sea “fabulosa”
- Bill no deja de hablar de ti. De lo fabulosa y fantástica que eres…-Habló Gustav. Sentí como me sonrojaba.
- De lo bonita y buena chica..-Continuó Georg.
- Nos revienta la cabeza.-Añadió Tom.
- ¡Hey! – Mi novio se quejó de los chicos.. sentí como el color rojo se apoderaba de mis mejillas y me escondí en el pecho de Bill tapándome con las manos y riendo. Los chicos también rieron y Bill me acarició la espalda. – Es que es perfecta…. Y..
- ¡Ya cállate!. –gritaron los tres chicos a la vez.
- Por favor no empieces de nuevo. – yo salí de mi “escondite y me aclaré la garganta mientras alzaba la mano.
- ¿Puedo hablar yo? – Pregunté. Los chicos asintieron, yo miré a Bill que me miraba con sumo entusiasmo y curiosidad. – Mi novio es genial. – sonreí. – es el chico más lindo que conocido en toda mi vida. A veces es un poco molesto y bastante tonto… pero también fantástico, fascinante, amable, agradable, me protege, me quiere.. y yo igual lo quiero… - los chicos soltaron un “aaaahh” enternecido mientras Bill me besaba en la cabeza y seguía acariciándome la espalda.. – Él es todo.. – y era vedad.. desde hacía ya mucho tiempo que mi mundo solo giraba en torno a él.. solo en él.
- Te quiero… 
- Que cursi… apesta.-Tom cortó a su hermano.
- ¡Aquí se respira el amor…! – dijo Gustav con aires de soñador mientras olfateaba el aire. Todos estallaron en risas y Bill le dio a Gustav con la mano en la cabeza. Él se llevó la mano a la zona adolorida mientras seguía riendo.
-¿Y ustedes que tal están chicos? ¿Tienen novia? – miré a todos con suma atención.
- Si, es mi persona favorina en el mundo, la mejor, mejor, mejor, mejor de todas- Contestó Gustav. Yo reí.
- Y luego te quejas de la forma en que hablo de Liza. – dijo Bil con enojo fingido.
- Yo.. – Georg se aclaró la garganta. – no tengo. Pero tengo a alguien en la mira.. – una sonrisa pícara apareció en su rostro y todos reímos... luego dirigí mi vista hacia Tom.. ¿seguiría con Andy?.. 
- Y yo estoy… o no sé si estaré con Andy. Se ha enojado conmigo cuando le dije que ya no volvería al internado. – se encogió de hombros. No se veía preocupado… me pregunté si lo estaría.. pues, creo que si.. después de todo, ¿quién no se preocupa por su novia?.. a no ser que no la quisiera, pero… ¿Por que tengo que meterme yo en la vida amorosa de las personas? Es completamente ridículo.
- ¿Has hablado con ella?-Le pregunté.
- No, no quiero hacerlo. – todos lo miramos alarmados. – ¡¿Qué?! – se quejó mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Pero la quieres?-Preguntó Gus. 
- No lo sé.
- ¿Entonces por qué estás con ella? – Preguntó mi chico. Tom se encogió de hombros.
- Le haces daño. – Intenté hacerlo entrar en razón. Él resopló. Apoyó la cabeza en sus manos y sus codos en sus rodillas.. para luego murmurar un poco molesto:
- Lo sé.. – Nos miró con cara de pocos amigos a todos menos a Georg. Al parecer a él no le gustaba el papel de psiquiatra de corazones. 
- Podrías.. hablar con e..
- ¡Que no!. – me gritó interrumpiéndome.
- ¡No le grites a Liza!. – Bill alzó la voz. 
- No te preocupes. – le dije a Bill, luego dirigí mi vista hacia Tom. – yo sólo daba mi opinión, un consejo..
- Pues a ti nadie te pidió opiniones ni consejos. – Bill se fue a levantar, pero yo lo abracé más fuerte para que no lo hiciera… Tom abandonó la sala un poco mosqueado ante la mirada expectante de todos, cerrando con un gran portazo.
- wow. – dijo Georg algo alucinado.
- No es gracioso.-Murmuré.
- Eso ha estado mal.
- No puedo creer que te hablara así… - ya, cada uno había dado su opinión acerca del caso. Quizás yo debería hablar con Andy, ella era mi mejor amiga en todo el universo… Tom también había sido mi amigo… pero, ¿Cuál tenía la razón? Era el sueño de Tom.. y él era el “amor” de Andy. Tenía un lío en la cabeza… 
Por la noche iría a ver a Andy al internado, estaba decidida. Sólo tendría que tener cuidado… de que nadie me viese… y a esto… Bill no se podía enterar de que me había escapado de casa, después me pediría explicaciones. Suspiré…
- ¿Y ahora qué? – Pregunté. Los chicos se encogieron de hombros.
- Ya acabamos de grabar la canción. Podríamos irnos a comer.-Me invitó Bill
- De acuerdo.
- ¿Quieren venir, chicos?-Les preguntó.
- Ok. Llamaré a Hilary. Así también viene ella. – Gustav se levantó del sillón, yo lo imité al igual que Bill, quien una vez que estuvo de pie me cogió de la mano.
– ¿Y tú Georg?
- No. gracias. Yo quedé con mi futura novia. – alzó las cejas repetidas veces… reí.
- Entonces… nos vemos. - Nos despedimos de Georg y lo dejamos en la sala de grabación con móvil en mano y buscando un número en la agenda… que seguramente sería de su futura novia.
- ¿Dónde se fue Tom?. – le pregunté a Bill con voz de niña pequeña, Gus caminaba delante de nosotros. 
- No lo sé. – se encogió de hombros.
- Genial. – murmuré molesta.
- ¿Te preocupa?
- Sólo un poco. – Nos subimos al ascensor y estuvimos en silencio todo el tiempo hasta llegar a la primera planta. Una vez allí atravesamos el lugar mientras los chicos se despedían de las personas con movimientos de manos y cabeza. En cuanto salimos por la puerta hacia la calle… me quedé pasmada con lo que vi. Que sustos los que me daban, algún día moriría de un infarto.
Allí estaba Andy, con la cara descompuesta y bañada en lágrimas, gesticulaba con las manos ya que los sollozos le impedían hablar… Vi a Tom un poco apartado de ella, con expresión fría y seria, la miraba como si le estuviese quitando su preciado tiempo y le molestara su presencia. Eso me dolió, imaginé cuanto estaría sufriendo mi amiga y un escalofrío recorrió toda mi columna vertebral. Abrasé a Bill fuertemente, el también se había quedado pasmado en el lugar, al igual que Gustav un par de pasos delante nuestro. 
Pero al parecer ellos estaban tan concentrados en lo que hacían. Que ninguno de los dos se dio cuenta de que nosotros estábamos allí.
Era todo silencio, y lo único que lograba oír eran los sollozos ahogados de Andy, mi mejor amiga…
- Ya deja de llorar. – como respuesta sólo se escucharon mas sollozos, unos más fuertes y desgarradores. – Yo.no.te.qui.e.ro 
- Pe..pe..
- Oh, ya basta... – Tom la cortó con esa orden. Andy avanzó un paso más hacia él, y como respuesta, Tom retrocedió dos. 
- T..T..Tom. – Dijo con voz quebrada y entrecortada por los sollozos y los hipos que producía su llanto.
- ¿A caso no lo entiendes? No eres importante para mí. Es mejor que te vayas… - apreté la camiseta de Bill con una mano al escuchar el llanto más intenso de Andy. Debía haberlo supuesto. Ella había sido “una más”.
- Tom. – lo escuché pronunciar al lado de mi con voz de circunstancia. Miré a Bill... el miraba a su hermano con una mescla de asombro y rabia. Tom se dio la vuelta y clavó su mirada en nosotros. Ahora que le veía el otro lado de la cara me daba cuenta de que él también estaba llorando. ¿A caso era necesario sufrir tanto?. Pude ver el miedo, la tristeza reflejados en sus ojos. Pude descubrir que él en realidad la quería... pero estaba renunciando a ella por alguna razón. ¿Sería por la banda? ¿Por su sueño?.. y si era así, ¿cómo yo podía estar con Bill?.. Gustav también tenía novia. Y al parecer era sólo Tom el del “problema”. 
Me mordí el labio inferior y le dediqué a ambos una mirada de comprensión… tenía que hablar con Adny cuanto antes. 
Me solté de mi novio y caminé hacia mi mejor amiga, pasando por el lado de mi amigo. A este de dediqué una media sonrisa para infundirle ánimos y fui directa a “mi presa”. Habría interrogatorio, de eso estaba segura.
- Andy… -  la abrasé, se veía un poco extraño porque yo era más bajita que ella, pero no me importó. Con tal de que ella pudiese apoyar su cabeza en mi hombro para llorar todo estaría bien.- ya pasó... ¿quieres hablar?. – ella negó con la cabeza, al final terminaría diciéndomelo todo. – Vámonos de aquí. – pasé mi brazo por su cintura y comenzamos a caminar hacia… en realidad no tenía idea de donde la podía llevar, y debía cuidar de que no me vieran… un plan se formó en mi cabeza, pero no venía al caso por lo que lo dejé para después. 
Terminamos sentadas en un banco… a unas cuantas calles de la discográfica, en un bonito parque. Ella aún se convulsionaba, pero ya casi no lloraba.
- ¿Me contarás lo que pasó?. – ella no dijo nada… entrelazó sus dedos con nerviosismo y se mordió los labios. – ¡Vamos, Andy! No seas así. Soy tu mejor amiga. Yo estoy aquí para ti... puedes confiar en mi… - ella me miró, sus ojos cristalizados en lágrimas me mostraban la tristeza que sentía. Estaba al borde del llanto nuevamente.
- Y... ya… - tomó aire repetidas veces, yo esperé a que comenzara. – pero prométeme que no te enfadarás conmigo. – ¿enfadarme? ¿No se suponía que ella era la “víctima”?
- No tengo porqué hacerlo. – me encogí de hombros.
- Créeme que toda la culpa es mía. – la voz se le quebró al final de la frase.
- No lo creo... Andy.
- Prométeme que no me culparás..
- No lo aré. – ella cogió un gran bocado de aire.
- Primero… - soltó el aire de sopetón y se limpió los ojos, estaba comenzado a llorar y esto no me gustaba nada.. – Yo soy la culpable de... la pelea y todo el resto… - no comprendí.

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